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domingo, 13 de marzo de 2016

VIAJEROS EN EUSKAL HERRIA

WILHELM VON HUMBOLDT Y EL PUEBLO VASCO


Retrato de Wilhelm Von Humboldt
Fuente : https://ebooks.adelaide.edu.au

Introducción

Friedrich Wilhelm Christian Carl Ferdinand, barón de Humboldt, más conocido como Wilhelm Von Humboldt, fue un poeta, crítico literario,  político y viajero alemán. 

Llevado por su inquietud por conocer viajó al País Vasco por primera vez en 1799. Tras este primer viaje, dos años después pudo satisfacer su deseo de continuarlo.

En esta segunda oportunidad a la que acabamos de hacer referencia en el párrafo precedente, fue tomando notas. sobre temas como la lengua, la cultura, las costsu lengua, la cultura, el paisaje, las costumbres y las instituciones, entre otros. En base a ellas publicó su libro "Los Vascos", el que luego fuera traducido a varios idiomas.

A la descripción la acompañó con interesantes grabados.

Su labor, por aportar la visión que da sobre el pueblo vasco, un viajero, alguien que no es parte del pueblo que describe, tiene un valor muy especial. Nos ayuda a conocer, desde su particular mirada,  la vida , instituciones, costumbres, de la época en que fueron realizados.


Breve biografia de Wilhelm Von Humboldt

Nacido en Tegel, Prusia, Humboldt fue uno de los intelectuales de mayor reconocimiento y capacidad de su época. Todavía hoy en día se lo considera una referencia válida en lo suyo. 

Era hermano de otro gran científico, el naturalista Alexander von Humboldt.

Su campo de acción fue muy amplio. Era lingüista, poeta, crítico literario y político, y por la importancia de su trabajo ,  mantuvo relaciones con los grandes hombres de la cultura contemporáneos; tal es el caso de Goethe o Schiller. 

En el caso de Euskal Herria tuvo relación con  relacionón con Moguel, Astarloa o Prestamero.

Veamos algunas fechas significativas de su vida: 



1799
Recorrió por primera vez el País Vasco de paso a Madrid 
siguiendo  el camino real.





1801
Regreso para recorrer gran parte de nuestro país tomando
notas sobre su lengua,  su  cultura ,paisaje,  costumbres,  
instituciones,  etc. 

Escribió el libro Los Vascos, traducido a varios idiomas. 

1810
Fue ministro de Educación de Prusia y fundó la Universidad
de Berlín..



1815
Como diplomático, tuvo asignadas importantes  misiones, lo 
que lo llevó  recorrer gran parte de Europa. 
Representó a Prusia en el Congreso  de Viena, donde se logró
 un reequilibrio de Europa tras la derrota de Napoleón  y la 
restauración del absolutismo.




1820
Abandonó la política para dedicarse de lleno a la lingüística. 
Entre las 200 lenguas que se estima conoció, el euskera ocupó 
para él un lugar especial. 




Pueblos que recorrió en su viaje























A  través   de  sus  escritos   hace   un  recorrido   por  las 
poblaciones  visitadas   en    sus  viaje .  Ellas  son:  Maule
 (Mauléon),  Orreaga  (Roncesvalles),  Azpeitia y Azkoitia, 
Gernika, Bilbo (Bilbao), Gasteiz (Vitoria),Bergara, Markina,
Donostia  ( San Sebastián ),  Hondarribia  ( Fuenterravía ),
 Hendaia  (Hendaye),  Donibane-Lohizune (Saint-Jean-de-
Luz) y Baiona.

Para conocer más sobre sus apreciaciones y las ilustraciones
 que las acompañan se puede visitar la siguiente  página.
 http://www2.gipuzkoakultura.net/humboldt/pueblos_detalle.php


Temas abordados a partir de sus viajes.


Grabado 















Los temas abordados fueron la pesca, el caserío, la minería, 
los bailes, las mujeres, la vestimenta, sokamuturra, la pelota,
los fueros, el euskera, los vascos y el país de los vascos. 

Para pronfundizar estos temas y conocer las ilustraciones
que los acompañan, puede visitarse la siguiente página
 http://www2.gipuzkoakultura.net/

martes, 8 de marzo de 2016

EUSKERA

EL EUSKERA EN EL BÉARN


Mapa del territorio llamado Euskal Herria-
Fuente : es.wikipedia.org

Solemos relacionar al idioma vasco con un territorio determinado, al que se ha dado en llamar  Euskal Herria. 


Su importancia se hace evidente si decimos además, que su nombre puede ser traducido como "el pueblo del euskera."




También sabemos que la lengua vasca, en otros tiempos, llegó a abarcar un territorio muy extenso. De ese paso dan cuenta innumerable cantidad de nombres de lugares.

Fuente : www.kondaria.net



Este mapa que refleja precisamente  la máxima extensión alcanzada por el  euskera. 

Motivos  como  la previa  existencia  de  la  lengua  vasca  en la zona,  las relaciones históricas y de cercanía que han existido desde siempre  entre  los pueblos vasco  y bearnés, hacen al contexto que explica la existencia de pueblos bearneses en los que el euskera  es  considerada  su  lengua. 

 Es  el caso de Aramitze (Aramits en francés) Areta (Arette en francés) , Espiule, Eskiula  (Esquiule en francés), Jerontze (Géronce, en francés) Gestas, Hagoeta/Haute, Lichos, Nabas, Orin Osserain-Riareyte, Rivehaute, Saint-Gladie- Arrive-Munein y Tabaille-Usquain. 



sábado, 5 de marzo de 2016

PUBLICACIÓN / HISTORIA VASCA

'GENOCIDIO EN EUSKAL HERRIA',
DE XABIER IRUJO AMEZAGA

A partir de los hechos acaecidos en  Euskal Herria entre los años 1936 y 1947, surge una pregunta, cuya respuesta resulta fundamental para entender la historia vasca del siglo XX  :    ¿   se puede calificar como genocidio a lo ocurrido en suelo vasco entre 1936 y 1945? 

Es Xabier Irujo Amezaga, investigador y autor del libro "Genocidio en Euskal Herria", publicado por Nabarralde, quien aborda y esclarece el tema en el vídeo que se encuentra a continuación. 

    

miércoles, 2 de marzo de 2016

EUSKERA / HISTORIA

EL EUSKERA Y EL REINO DE NAVARRA


Por Aitzol Altuna Enzunza


“Nafarroak orduantxe galdu du bere independentzia eta beraz, euskarak galdu ditu bere erregeak, euskarari lagundu ahal izango lioketenak. Beraz, euskara gelditu da modernitatearen hasieran bere alboko hizkuntzek dauzkaten laguntzak gabe”. Joxe Azurmendi (Ur, Su, Lur. Dokumentala.1999).
Los nombres de los primeros reyes nabarros no dejan lugar a dudas sobre su origen baskón. Desde Eneko Aritza a su hermano Garçea Ximeno o su hijo Garçea (“el joven”) Eneko, aunque romanzados o latinizados como “Iñigo” y “García” en algunos documentos. Así lo explica también Tomás Urzainqui en su libro “Navarra Estado europeo”: “Los reyes de Pamplona y sus familias como se puede comprobar en el Códice de Roda del año 992, escrito en su palacio, se denominaban con nombres en euskara, lo que significa que ésta era la lengua cotidiana y palacieaga”
Pero la importancia de los reyes de Nabarra sobre el euskera no está en tener un origen baskón, sino en crear el paraguas político que explica la subsistencia del idioma baskón hasta el presente. Dos personas grandes conocedoras del tema como eran Antonio Tovar y Koldo Mitxelena, en una ponencia de 1968 lo tenían claro: “La lengua vasca se conservó probablemente porque los vascos como los cántabros se rebelaron contra los invasores y no llegaron a ser incorporados a los reinos francos y visigodos”.
El paraguas político vital para su subsistencia y desarrollo social que dio el reino de Nabarra al euskera es una cuestión en la que coinciden todos los historiadores. Por ejemplo Arturo Campión (s. XIX) en su libro “Nabarra en su vida histórica” sobre Sancho III el Mayor (1005-1035) sentenciaba: “Es de alabar que el rey mantuviese la cohesión, del elemento euskariano, poniéndolo debajo de un mismo cetro”. El medievalista bizkaino Anacleto Ortueta (siglo XX) sobre este gran rey europeo dijo: “Sancho III el Mayor eligió sabiamente las fronteras del Estado Vasco, pues los límites que dio a Navarra fueron los geográficos naturales. Es el genio tutelar de la nacionalidad vasca. Gracias a él vivimos como pueblo”.
No es un pensamiento exclusivo de los historiadores nabarros. El historiador español más influyente del siglo XX, Menéndez Pidal, era de la misma opinión: “(Sancho el Mayor) quiso unificar un gran reino navarro, predominantemente vascón por su lengua” y escribió en “España y su Historia”[1] sobre el mismo rey: “reparte sus estados entre sus cuatro hijos, apareciendo como uno de los más audaces estadistas estructuradores de fronteras y de pueblos, dejando al primogénito García (Gartzea) el solar de la dinastía, el antiguo reino de Navarra, homogéneamente vascón por su lengua”.
En otro documento de unos pocos años después y reinando el nieto de Sancho III, aparece la situación del euskera como lengua de la Corte Real Nabarra, se trata de una donación de 1060 que, según Mateo de Anguiano en “Compendio historial”, demuestra que “los reyes de Navarra de aquel tiempo utilizaban el euskara como lengua personal y natural”.
El rey Sancho VI el Sabio (1150-1194) dará un gran giro a la política nabarra en todos los ámbitos. Es con este rey cuando el euskera aparece denominado como “lengua nabarra”. Se trata de un documento del año 1167 entre el obispo de Pamplona y el conde Bela, los cuales dejan escrito que el euskara (al que llaman “lingua navarrorum”) es el idioma nacional de los nabarros, es decir, del Reino de Nabarra. Pactaban sobre la hacienda de Arimeria perteneciente al Santuario en honor a San Miguel de Excelsis de Aralar, cuya vaquería se comprometía el conde de Alaba Bela a cuidar gratuitamente, firmando como se recoge en el archivo de Santa María de Pamplona:
“Erit autem talis differncia inter Orti Lehoarriz et Açeari Umea et successores eorum, quod Orti Lehoarriz faciet tu lingua Navarrorum dicatur unamaizter et Açceari Umea faciet buruçzagui, quem voluerit”[2]. Traduce el analista José Moret (s. XVII): “Y será con esta diferencia entre Orti Lehoarriz y Aznar Umea, que Orti ponga, como se dice en la lengua de los navarros, un Maizter (Mayoral de Pastores en euskara) y Aznar Umea un Buruzagi (Mayoral de peones) a quien quisiere”. Por tanto hablar en nabarro era hablar en euskara.
Con Sancho VI el Sabio, el reino pasó a llamarse “reino de Nabarra” frente a “reino de Pamplona” anterior. “Nabarro” pasó de ser equivalente a “euskaldun” a ser la denominación nacional. Desde época franca se llamaba nabarros a los naturales del Reino de Pamplona (s. VIII), pero sólo a los que hablaban euskara (casi todos, no así en los de territorios baskones recuperados a los musulmanes), para, finalmente, con Sancho “el Sabio” llamar a todo el territorio Nabarra y nabarros a todos sus habitantes (sepan o no euskara), tal y como recogen grandes historiadores como Jimeno Jurio, Yaguas y Miranda o Ricardo Cierbide.
Poco después, en otro documento, se puede observar que el euskera o la “lingua navarrorum” no es sólo el idioma del pueblo, sino también el idioma de comunicación de su élite de gobernantes e incluso elevado a nivel internacional. En el laudo arbitral firmado en Londres y llamado “Division of Kingdons of Navarre and Spain” de 1177 entre el rey de Castilla Alfonso VIII y Sancho VI “el Sabio”, se dice, tal y como recoge Tomás Urzainqui en su libro “La Navarra Martítima”, que: “La lengua de la delegación nabarra es el euskara”. Al laudo de 1177 acudieron por Navarra Pedro de Artajona Obispo de Pamplona, 3 tenentes y 3 juristas, por tanto, de los más altos cargos del reino.
El historiador del rey de Castilla Alfonso VIII, Rodrigo Ximenez de Rada natural de Gares-Puente La Reina (finales del s. XII- principios del XIII), nos habla del vigor de la lengua nabarra: “También en la Navarra, llamada de otra manera cántabra, que comúnmente dezimos bascongada, la cual era su natural y materna lengua”.
La llegada al trono de Nabarra de reyes gascones y franceses (del siglo XIII en adelante), no parece que afectó al idioma nabarro en su uso social como veremos. Se podría pensar, sin embargo, que fue insuficiente su implantación como idioma administrativo cuando el latín va dejando paso a los idiomas romances, pero esto no parece atenerse a los hechos reales. Así, la utilización administrativa del euskera en el plano público se ve claramente en el Fuero General (equivalente a una Constitución moderna), vigente desde el siglo XIII, donde las diferentes pechas o impuestos tienen nombres en euskera que nos indican que el uso de esta lengua era la empleada en su recaudación por los funcionarios públicos del reino[3].
Es más, tal y como señala Tomás Urzainqui en su libro “Navarra, Estado europeo”: “El euskera lo hablaba como lengua principal la clase dirigente y no sólo la generalidad del pueblo, los altos cargos de la administración, los miembros del Consejo Real, de los Tribunales de Justicia, la Corte Mayor y audiencias reales, los vocales de la Cámara de Comptos, los escribanos reales o notarios”. Sigue en el citado libro Tomás Urzainqui: “Las cartas particulares que se cruzaron Zalba ya San Martín (en euskera), dos altos cargos en el gobierno del rey Carlos III El Noble, a principios del siglo XV, demuestra cual era la lengua empleada por la clase gobernante en el reino de Navarra, aunque los documentos oficiales o públicos estuvieran redactados en latín o lenguas romances”. Martín de San Martín era maestro de fianzas y secretario del rey, probablemente de la zona media. Matxin de Zalba era tesorero de la reina y secretario real, natural de Pamplona.
Desde el Imperio Romano se produjo una fuerte implantación como lengua escrita del latín en todo acto oficial, tanto en la administración como en la religión. Tras la caída del Imperio Romano Occidental se impuso en toda Europa la transmisión del latín como lengua de una elite frente al iletrado pueblo que no lo entendía. Pero en la Edad Media los romances euskaros, como lo eran el romance nabarro o el gascón-bearnés, fueron sustituyendo al latín en la administración dentro de nuestro reino. El euskera tuvo dificultades con la grafía al ser una lengua no latina -ni siquiera indoeuropea, siendo la única lengua nativa europea conservada-, pero no es una cuestión de relevancia, pues desde el siglo XVI es una lengua literaria, lo cual encaja con la cronología de los demás idiomas europeos no romances en esta cuestión.
La imprenta -empleada por primera vez en 1455 por Gutemberg-, llegó al País Vasco en 1489, pero hasta 1495 no se imprimió el primer libro en Pamplona cuando aún era libre. Su introducción y uso fue muy paulatino. En España, por ejemplo, la primera obra impresa fue “Sinodal de Aguilafuente” de 48 hojas del alemán Juan Párix de Heidelberg en 1472 en Segovia y el primer libro impreso en inglés fue “Recuyell of the Historyes of Troye”, elaborado en 1475.
Hasta entonces, casi todos los libros se publicaban en latín, después, gracias a la imprenta y el abaratamiento de costes que supuso (aunque en los primeros siglos seguían siendo muy caros), se pudo sacar la literatura de debajo de las sotanas. Pero todavía, por ejemplo, los filósofos Spinoza (Holanda 1632-77), Leibniz (Alemania 1646-76) o Hobbes (Inglaterra 1588-1679) y matemáticos y científicos como Copérnico (Polonia 1473-1543), Kepler (Alemania 1571-1630), Linneo (Suecia 1707-1778) o Newton (Inglaterra 1647-1727), escribieron sus obras en latín, pues consideraban sus lenguas vernáculas de plebeyos, irreductibles a las reglas gramaticales e inútiles para las ciencias. Así Inglaterra, por ejemplo, dejó de usar en sus tribunales el francés en 1362 por el inglés -durante la Guerra de los 100 años contra Francia-, hablado hasta entonces por el pueblo y menospreciado por su clase dirigente (cosa que no ocurrió en el reino de Nabarra).
Por tanto, la imprenta, la apertura de ideas del renacimiento y sobre todo la aparición del protestantismo que quería acercar la Biblia al Pueblo, hicieron que se empezara a escribir libros –sobre todo religiosos- en los idiomas no romances de los Pueblos con Estado propio, como era el caso euskera en la parte libre de su territorio, lo que se extendió después al resto de culturas minorizadas de la mano de la Contrarreforma de la Iglesia Católica (reacción tardía contra el protestantismo), como era el caso del euskera en la parte ocupada de la Nabarra peninsular.
El primer rey que tuvo Baja Navarra tras la invasión de todo su territorio peninsular fue el Albret o Labrit Enrique II “el sangüesino”, llamado así por haber nacido en esta villa: “Los Albret, señalaron que el primogénito sería criado en el idioma del reino de Navarra en la lengua de aquel (en euskera)”, Peio Esarte, historiador.
No es baladí observar que los primeros libros escritos en euskera sean dentro del reino de Nabarra que seguía libre en Baja Navarra y el Beárn, es decir, el Estado vasco o baskón amparó el nacimiento de la literatura vasca. Un bajo nabarro libre, el cura Bernard Etxepare escribió “Linguae vasconum primitiae”, primer libro escrito en euskera, que vio la luz en 1545 y que contó con la ayuda financiera del rey de Nabarra Enrique II “el sangüesino”. Los primeros libros impresos en ruso e irlandés datan de 1564 y en eslavo de 1587. En albanés en 1555.
En 1571 el cura labortano de Beraskoitz Joanes Leizarraga por mandato de la reina nabarra Juana III de Albert (hija de Enrique II y Margarita de Valois o “de Nabarra”), tradujo el Nuevo Testamento al euskera. Tampoco es baladí constatar que reina y cura eran protestantes (calvinistas hugonotes tras abjurar de la religión católica en 1559). La primera Biblia y libro en alemán, por ejemplo, es del año 1522 traducida del griego por Lutero, en realidad, como en el caso de Leizarraga, sólo tradujo el Nuevo Testamento. La primera Biblia al francés la mandó publicar pocos años antes Margarita de Valois hermana del rey de Francia Francisco I y reina de Nabarra al estar casada con Enrique II “el sangüesino”. Lo hizo desde su Corte en Nerán, cuna del renacimiento junto a Florencia según comentaba incluso el escritor William Shakespeare. Margarita “de Nabarra” fue la primera mujer renacentista.
El historiador por Cambridge y Oxford y gran conocedor de la época Jon Oria Oses (Lizarra-Estella 1931) comenta al respecto: “La obra de Detxepare prueba que el euskara, y no el francés o el español, era la lingua navarrorum para la corte humanística de Nerac (capital de Albret a donde habían tenido que huir los reyes de Nabarra tras la invasión de 1512, ciudad cortesana compartida con Pau en el Beárn), lo cual se corroborará de nuevo con la primera traducción a la lengua vernácula del Nuevo Testamento por Joanes Leizarraga durante el reinado de la hija de Margarita, Juana de Labrit.
Debe reconocerse que la impulsora del movimiento vasco dentro del Reino de Navarra fue Margarita, al atraer a multitud de humanistas a su Corte, ya que el movimiento renacentista no sólo promovió el retorno a las fuentes clásicas del arte y de la literatura europea, Grecia y Roma, sino también el desarrollo de las lenguas indígenas para expresarse creativamente; en nuestro caso fue el euskara, aunque se nos hayan perdido la mayoría de los manuscritos y textos”.
Aunque reducido al principio al campo religioso, la escuela de Sara (Lapurdi) supuso el primer movimiento literario importante y vital para el euskera en pleno siglo XVII. Los curas de Sara, Donibane Lohitzune (San Juan de Luz) y Ziburu, bajo el amparo que les daba el rey Enrique III “el bearnés” (nieto de Enrique II e hijo de Juana II), rey de Nabarra y después también Francia (donde era llamando “el nabarro”), se juntaban en un convento franciscano para criticarse mutuamente los trabajos que escribían antes de publicarlos, formando un círculo de autores que trabajó en estrecha colaboración. En torno a esta escuela, se agruparon hombres tan capaces como Pedro Agerre Azpilikueta “Axular”, autor de la obra cumbre en euskera “Gero” (1643), que tuvo que conseguir el permiso explícito de ejercer la labor sacerdotal de Enrique III de Nabarra por quedar su pueblo Urdax en la parte invadida por España en 1512, con el argumento por parte del rey de que el reducido reino era de todos los nabarros.
Etienne Materre, franciscano, francés y euskaldun-berri, escribió “Doctrina Cristiana” en 1617, primer libro en prosa en euskera y coincidiendo casi con la ocupación militar francesa de Luis XIII de las “Cortes” nabarras de Donapaleu y las bearnesas de Pau, que las integró por la fuerza en Francia, y que cortó de raíz y en breve plazo el euskera literario. Por tanto, la pérdida definitiva del reino de Nabarra provocó un parón de siglos en la publicación de libros en euskera, los cuales se pueden contar con los dedos de las manos frente al gran número y materias iniciales que abarcaron hasta libros científicos hoy perdidos (como el escrito por el zuberotarra Jackes Bela), lo que alejará al idioma nabarro del mundo literario y científico. Es más, durante la Revolución Francesa (1789), los 90 libros escritos hasta entonces en euskera fueron quemados y muchos no han podido ser recuperados.
Antes de la conquista del reino de Nabarra, la situación del euskera poco tenía que ver con la posterior omisión permanente o incluso desprecio de las clases dirigentes llegadas con el duque de Alba (hasta el presente) y sobre todo el constante ataque hacia la “lingua navarrorum”, sirva como resumen este entresacado al respecto de las zonas bilingües del reino nabarro del libro “El euskera en Navarra” del gran historiador de Artajona Jimeno Jurio: “Podemos afirmar que la Ribera de Alta Navarra, de Alaba y de Aragón limítrofe a éstas, pasaron por ciclos proto-vasco, vasco-céltico, vasco-latino, vasco-árabe y vasco-románico desde los siglos IX-X hasta nuestros días (los godos apenas tuvieron repercusión en el complejo idiomático de la comarca). En este último ciclo, el vasco-románico, también hay que hacer dos distinciones: un primer ciclo vasco-romance medieval marcado por el respecto y el mestizaje vasco romance navarro con mozárabe, y un segundo ciclo a partir del siglo XVI con la pérdida del reino navarro, donde el euskera, el idioma propiamente navarro, es menospreciado y apartado de la vida social por el idioma de conquistador: el castellano.”
La opinión de Julio Caro Baroja acerca de la frontera de los territorios de habla euskérica en la Edad Media es que es la misma que en el año 1587, siglo XVI en el que fue totalmente invadido el reino baskón de Nabarra en su territorio peninsular y donde comienza un nuevo retroceso del euskera. El historiador ronkalés Estornés Lasa en su libro “Lo que No nos enseñaron”, señalaba cómo en ese año 1587, según un documento de la Diócesis de Pamplona que se conserva en el Seminario de Vitoria y hecho público por Manuel Lekuona, que los pueblos que vivían en euskera en Alta Navarra eran 451 frente a los 58 romanzados. De éstos, la mayoría cuando no todos, en realidad eran bilingües. Así, el vicario de Sangüesa y Lumbier, el licenciado Lubián en el siglo XVI escribía significativamente: “no hay ningún lugar ni Ciudad nin villa en este Reyno en que no haya baskongados (en su significado histórico de vasco-parlantes o euskaldunes)”, incluido el Sur. El gipuzkoano e historiador del rey español Felipe II, el mondragonés Esteban de Garibay (s. XVII), llamó al euskera lengua navarra.
Es revelador de la presencia del euskara en el sur del reino de Nabarra el texto judicial de un pleito que en 1540 describe el comentario del agricultor Pedro Petillas sobre el veterinario zamorano que trabajaba en la capital Ribera (Tudela): “no se hablar ni entiende vascuence porque es natural castellano (…) por no entender suele buscar un intérprete y que en ello pasa trabajo y que le vendría muy bien saber hablar vascuence para recibir a los que va a su casa”, en ese mismo texto judicial se afirma que el euskara en la Ribera es “la lengua de la tierra”.
El político y ministro del interior del último Gobierno Vasco libre, Telésforo Monzón, sentenciaba: «Resulta ridículo e indignante oír hablar de que Nafarroa… ya vendrá, ya se incorporará, ya se sumará a las instituciones vascongadas. Nafarroa no tiene por qué venir a ninguna parte, ni incorporarse a nada, ni sumarse a nadie. A Nafarroa le corresponde estar y ser (Egon eta Izan). Nafarroa es Nafarroa. Nafarroa comienza en las playas del Cantábrico, que es el mar de Nafarroa. Nuestra lengua es la “Lingua Navarrorum”. El arrano beltza da sombra a todos los vascos de la tierra. Iruña es la capital de Euskal Herria entera. Una sola consigna suprema, un solo grito por encima de todos los otros: Gora Nafarroa Batua!».
“La cultura y folklore vascos están también en riesgo de desaparición. Si la región vasca continúa siendo un apéndice de España (Francia), es muy probable que se desvanezca completamente. ¿Cuál es la única fórmula que puede salvarlo? Un Estado vasco, en el que todas sus instituciones de autogobierno – la burocracia, el sistema educativo, los medios de comunicación – sean puestos a su servicio”. Hillel Halkin, THE JERUSALEM POST 10 Feb. 2005
Fuente : http://www.1512-2012.com/?p=4830

lunes, 22 de febrero de 2016

MÚSICA Y POESÍA

IZARREN HAUTSA  ~ POLVO DE ESTRELLAS


Hay canciones que por su belleza, son por sobre todo poesía. Este es sin duda el caso de "Izarren Hautsa.", del  cantautor donostiarra Mikel Laboa Mancidor.

Mikel Laboa nació en Donostia el 15 de junio de 1934. Era hijo de un concejal nacionalista, que al producirse el avance de las tropas franquistas, debió huir con su familia, refugiándose durante 9 meses en Lekeitio, Bizkaia. Tiempo después pudieron retornar. 
Con los años, en 1953, inicia sus estudios de Medicina. Ya especializado en neuropsiquiatría infantil. logra compaginar su vida de médico y de artista. 
Su obra artística es reconocida por la belleza, sensibilidad y compromiso, puestas en sus creaciones.
El mensaje transmitido por  "Izarren Hautsa", es de una enorme belleza. 

Antes de escucharla, podríamos compartir su letra en el original en euskera y su traducción al castellano. 

IZARREN HAUTSA

Izarren hautsa egun batean bilakatu zen bizigai,
hauts hartatikan uste gabean noizpait giûaden gu ernai.
Eta horrela bizitzen gera sortuz ta sortuz gure aukera
atsedenik hartu gabe: lana egiûaz goaz aurrera
kate horretan denok batera gogorki loturik gaude.

Gizonak ba du inguru latz bat menperatzeko premia,
burruka hortan bizi da eta hori du bere egia.
Ekin ta ekin bilatzen ditu, saiatze hortan ezin gelditu,
jakintza eta argia; bide ilunak nekez aurkitu
lege berriak noizpait erditu, hortan jokatuz bizia.

Gizonen lana jakintza dugu: ezagutuz aldatzea,
naturarekin bat izan eta harremanentan sartzea.
Eta indarrak ongi errotuz, gure sustraiak lurrari lotuz,
bertatikan irautea: ezaren gudaz baietza sortuz,
ukazioa legetzat hartuz beti aurrera joatea.

Ez dadukanak ongi ahi daki euketzea zein den ona,
bere premiak bete nahirik beti bizi da gizona.
Gu ere zerbait ba gera eta gauden tokitik hemendik bertan
saia gaitezen ikusten: amets eroak bazterturikan,
sasi zikiûak behingoz erreta bide on bat aukeratzen.

Gu sortu ginen enbor beretik sortuko dira besteak,
burruka hortan iraungo duten zuhaitz-ardaska gazteak.
Beren aukeren jabe eraikiz ta erortzean berriro jaikiz
ibiltzen joanen direnak : gertakizunen indar ta argiz
gure ametsa arrazoi garbiz egiztatuko dutenak.

Eta ametsa bilakaturik egiaren antziduri
herri zahar batek bide berritik ekingo dio urduri;
guztian lana guztien esku jasoko dute sendo ta prestu,
beren bizitzen edargai; diru zakarrak bihotzik eztu,
lotuko dute gogor ta hestu haz ez dadin gizonen gain.




POLVO DE ESTRELLAS (traducción al castellano)


El polvo de las estrellas se convirtió un dia 
en germen de vida.
Y de él surgimos nosotros en algún momento
Y así vivimos, creando y recreando nuestro ámbito
Sin descanso. Trabajando pervivimos
Y a esa dura cadena estamos todos atados

El hombre tiene necesidad de dominar un medio hostil
Vive esa lucha y de ella extrae su verdad
Busca afanosamente la sabiduría y la luz
Y en esa búsqueda no conoce el descanso
Se orienta por sendas oscuras
Y va inventando nuevas leyes, jugándose en ello la vida

El trabajo humano es conocimiento: conocer y transformar
Hermanarse con la naturaleza y llegar a desvelarla
Crear de la negación lo positivo 
Y tomando la contradicción por ley continuar avanzando

El desposeido sabe bien cuán hermoso es poseer
Pues el hombre trata afanosamente de
satisfacer sus necesidades
También nosotros estamos en ello
Y de nuestra tierra debemos ver claro
Eliminando absurdos
Desbrozando el camino para avanzar hacia el objetivo

Del mismo tronco del que nacimos nosotros
Nacerán otras ramas jóvenes que continuarán la lucha
Que se constituirán en dueños conscientes de su futuro
Por la fuerza y evidencia de los hechos
Convertirán en fecunda y racional realidad
Lo que en nosotros es sueño y deseo

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Debajo de estas líneas, podremos escucharla en una versión interpretada por  Eñaut Elorrieta y la Aguraingo Lautadako Orkestra. 





martes, 16 de febrero de 2016

HISTORIA DE EKIN

HISTORIAS DE LOS VASCOS

Ekin, la editorial vasca de Buenos Aires

Andrés Irujo llegó a su exilio en Buenos Aires llevando en su maleta un proyecto largamente madurado: la necesidad de crear una editorial que recogiera obras de la cultura e historia vascas.
TEXTO Y FOTOS DE XABIER IRUJO - Sábado, 13 de Febrero de 2016 - 
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Vista:
  • Andrés Irujo puso en marcha en el exilio ambiciosos proyectos culturales; concretamente, Ekin publicó 120 títulos entre 1942 y 1978.
  • Andrés Irujo, Jesús María Leizaola y Miguel José Garmendia.
  • Portada del libro de Aguirre.
LA ocupación alemana de Europa obligó a muchos vascos a emprender el camino del exilio. Andrés Irujo partió con su madre, Aniana Ollo, y con su hermana Josefina y su familia, y llegaron a Buenos Aires en diciembre de 1940 donde fueron recibidos por la colectividad vasca de la localidad y los representantes del Comité Pro-inmigración Vasca. En virtud del decreto del presidente Roberto Ortiz toda la familia obtuvo, en menos de cuatro meses, la ciudadanía argentina de pleno derecho.
En el exilio emprendió Irujo dos ambiciosos proyectos culturales: la creación de la editorial vasca Ekin y la organización del Instituto Americano de Estudios Vascos así como, a partir de 1950, la edición del boletín de dicho instituto, labores que llevó a cabo hasta su muerte en 1993.
Irujo arribó a Buenos Aires con el proyecto editorial en mente, de hecho ya había comentado la necesidad de crear una colección bibliográfica de cultura e historia vascas con su hermano Manuel en el exilio de París en 1938. Y, en efecto, meses antes de la creación de la editorial y publicación del primer volumen, Euzko Deya de Buenos Aires ya anunciaba el 20 de diciembre de 1941 algunos de los títulos que verían la luz en años sucesivos. Tal es el caso de los escritos de Joxe Miel Barandiaran sobre prehistoria vasca que no se publicarán hasta 1953, o El idioma vasco, de Bonifacio de Ataun, que no se publicaría hasta 1960 bajo el título Gure aditza.
A los pocos meses de la llegada a Buenos Aires, y bajo el lema Mi trinchera son los libros, Irujo planteó el proyecto a Ixaka López Mendizábal, experto en la materia, nieto del célebre editor tolosarra del mismo nombre. Tras la toma de Tolosa, los tercios de Requetés procedieron a la incautación de sus propiedades y procuraron quemar los libros de la imprenta justo frente a la puerta del establecimiento donde hoy existe una placa. Una lluvia inesperada impidió que la hoguera prendiera debidamente y algunos libros se salvaron de la quema. Exilado en Buenos Aires, Ixaka aceptó decididamente el reto.
Ambos se dirigieron en primer lugar al delegado del Gobierno vasco en Buenos Aires, Ramón María Aldasoro, a quien inicialmente propusieron financiar la aventura editorial, pero la delegación no contaba con los fondos necesarios, de modo que los fundadores tuvieron que recurrir a donaciones particulares. Contaron con la colaboración de Sebastián Amorrortu y el aporte editorial de los hermanos Estornés Lasa, los cuales permitieron la reedición de algunas de las obras de la Editorial Auñamendi. Asimismo, contribuyó en esta empresa el sacerdote Jorge Riezu, que adquirió parte del fondo Julio Urquijo.
Es así como se fundó, con sede en la calle Perú 175 de Buenos Aires, la sociedad regular limitada Editorial Vasca Ekin, con un capital inicial de 15.000 pesos. Ciertamente poco para una empresa de tal envergadura. La primera obra que imprimió Ekin fue El genio de Nabarra de Arturo Campión, que vio la luz en 1942.
El catálogo de Ekin se dividía en varias secciones. La Biblioteca de Cultura Vasca en la que los editores integraron monografías en los campos de la historia, antropología, legislación, música, costumbres, literatura, artes plásticas y geografía vasca, conoció 73 títulos entre 1942 y 1978. Importancia capital tienen los títulos que dentro de la sección Euskal idaztiak Ekin publicó en euskara. Entre 1942 y 1952 Ekin publicó Joañixio y Bizia garratza da, de Juan A. Irazusta;Ekaitzpean, de Jose Eizagirre; y la traducción de Hamlet, de Bingen Ametzaga. Joañixio es la primera novela escrita y publicada en euskara en América y estos títulos se encuentran entre los únicos que, junto con Urrundik, de Telesforo Monzón, y Leoikumea, de Orixe, se publicaron en lengua vasca en este periodo marcado por la política de genocidio cultural del régimen franquista. La editorial estuvo en crisis permanente desde su fundación, llegando a rozar la ruina en más de tres ocasiones. Como consecuencia de todo ello, en 1954 Irujo sufrió un ataque nervioso.
En el plano familiar, al peso del exilio que todos creyeron breve, se unió la prisión y condena a muerte de sus hermanos Juan Ignacio, Pello y Eusebio y la muerte de su madre, Aniana Ollo, en 1950. En carta a Bingen Ametzaga, fechada el 15 de enero de 1954, Irujo calculaba que no podrá cancelar las deudas de la editorial en al menos dos años y efectivamente la crisis obligó a Ekin a cerrar virtualmente entre agosto de 1953 (Añibarro) y agosto de 1954 (Barandiaran). Sobre esto, además, Irujo permaneció en cama desde enero a marzo de 1955.
NUEVAS IDEAS Pero recuperado de la crisis financiera y de salud por la que atravesó entre 1953 y 1955, el de Estella emprendió una nueva fase en la editorial con nuevas ideas y horizontes. En diciembre de 1955 Ekin lanzó una nueva serie para ser distribuida gratuita y clandestinamente a través de la resistencia en el interior. Para ello editarían obras de pequeño formato, fáciles de transportar, de distribuir y de ocultar. La primera de estas obras fue Ami vasco / Euzko Ami, del padre Evangelista de Ibero a quien Andrés conoció personalmente en la casa Irujo de Estella, a las que el padre Iakakortaxarena añadiría varios capítulos. Se distribuyeron 2.500 ejemplares, fundamentalmente a través de frailes y sacerdotes. Tras el éxito de Ami vasco / Euzko Ami, Ekin publicaría y distribuiría Zure anaia ixilkari / Tu amigo en la clandestinidad, que fue editado en 1961. Irujo pensó asimismo en publicar un tercer opúsculo titulado Fueros fundamentales del Reino de Navarra y defensa legal de los mismos, escrito originalmente por Ángel Sagaseta y censurado y retirado de la circulación por la Policía de Isabel II en 1839.
Sin embargo no iban a ser buenos años para la editorial. A finales de 1961 Irujo escribía: “Los costos se han duplicado o triplicado. Y en todos estos años perdimos casi el tiempo y el dinero, pues continuamos manteniendo los precios de las últimas publicaciones y nos encontramos ahora, que no hay forma de atender pagos de la imprenta más que a nuestro ritmo que no es el que las circunstancias imponen. Solamente dos libros representan cuatro veces más de nuestro capital. Y según nuestros cálculos necesitaríamos tres o cuatro años para cubrir la deuda. La situación es tremenda. Y es preciso dar la cara y mirar a Euskadi. Dentro de pocos días nos entregan Zure anaia ixilkari en dos versiones, euskera y castellano, con mapas y gráficos”.
Una vez más en medio de la más absoluta crisis financiera, Irujo decidió regalar libros en euskera y distribuirlo gratis en Euskal Herria: y lo consiguió a pesar de que la situación en 1967 tocó suelo. Al hundimiento del techo de la editorial se unió la subida repentina de los costes de impresión y el encarecimiento del papel, lo cual redundó en el incremento extremo de las deudas. Los sucesivos regímenes argentinos suscitaron asimismo problemas aduaneros, de modo que la exportación de libros resultó poco menos que imposible. En 1965 escribía Irujo a Ame-tzaga: “Mañana te remitiré un ejemplar del Hamlet. Pero pondré en la primera página Mirentxurentzat, pues ahora como en el régimen peroniano los libros tienen la misma consideración que la carne o el trigo, necesitan autorización del Banco Central para exportarse y contra depósito económico o apertura de crédito, etc. salvo que salgan dedicados o con la fórmula sin valor comercial, que resulta feo para un regalo a tu hija. Creo que la leyenda de su nombre no altera su dedicatoria. Por eso irá así”.
Otro de los graves problemas con los que hubo de enfrentarse la editorial fue la ausencia de impresores euskaldunes, con lo que las ediciones en euskera corrían a cargo de maestros impresores que no conocían la lengua, lo cual incrementaba el número de erratas que, a su vez, incrementaba el número de pruebas, correcciones, y los costes de edición se disparaban. Es preciso tener en cuenta que los maestros a cargo de generar las planchas las debían completar letra a letra, sin entender lo que escribían. A pesar de esto Ekin llegó a publicar más de trece libros en euskara.
CONTROVERSIAS POLÍTICAS Además de la crónica situación de práctica bancarrota de la editorial, varias de las publicaciones suscitaron controversias políticas en un país que, durante los años de gobierno de Juan Domingo Perón, generó lazos diplomáticos con la dictadura española. En 1951 Ekin publicó ¿Para qué…?, de Ansaldo, y para junio de 1951 se habían distribuido los primeros ejemplares de la obra en Uruguay a través de Bingen Ametzaga donde se habían vendido cien ejemplares. José María Areilza, entonces embajador español en Buenos Aires, cursó una denuncia ante el Gobierno argentino a raíz de la cual Ekin fue clausurada por la Policía argentina los días 8 y 9 de noviembre, siendo Irujo arrestado y conducido a comisaría, sin cargos, donde permaneció detenido durante horas. Tras un violento interrogatorio, la Policía retuvo, a petición de la embajada de España, las galeradas de la obra de Ansaldo e incautó otros títulos y material de la sede de la editorial. En esta misma línea, Ekin chocó con las instituciones culturales vascas en Euskal Herria que, controladas por el régimen, cerraron las puertas a los libros de la editorial del exilio. Por ejemplo, cuando el bibliotecario de la Diputación de Bizkaia decidió en enero de 1954 adquirir la obra completa de la editorial, una contraorden de venta echó por tierra la operación.
Ekin publicó 120 títulos entre 1942 y 1978, lo cual hace una media de más de tres libros anuales. El historiador Andrés Mañarikua en una alocución en la Universidad de Oñati en 1978 con motivo del relanzamiento de Eusko Ikaskuntza tras cuarenta años de represión, dijo que “en esos años oscuros, la obra de la Editorial Ekin ha sido un faro de luz en la oscuridad”. Hoy, desde 2015, María Elena Etcheverry, viuda de Andrés Irujo, ha emprendido la tarea de reanudar la labor editorial de Ekin con la publicación de tres obras en la Biblioteca de Cultura Vasca en 2015, Contraviaje. De Nueva York a Gernika pasando por Berlín, novela histórica de Arantzazu Ametzaga que sale a la luz con motivo del 80 aniversario de la constitución del Gobierno del lehendakari Agiirre de 1936; La historia de Radio Euskadi (guerra, resistencia, exilio, democracia) de Leyre Arrieta; y Martin Ugalde. Cartografías de un discurso, de Larraitz Ariznabarrieta.
Zorionak Ekin!
EL AUTOR


Fuente http://www.deia.com/2016/02/13/sociedad/historias-de-los-vascos/ekin-la-editorial-vasca-de-buenos-aires

sábado, 13 de febrero de 2016

EUSKERA - IDIOMA VASCO

SITUACIÓN DEL EUSKERA A TRAVÉS DE LOS SIGLOS


A través de estos mapas publicados por la página Euskerakadak, es posible ver la situación del euskera a través de los siglos. 

Su observación nos ayudará, además, a percibir con claridad cómo se fue replegando Euskal Herria, el pueblo del euskera, hasta llegar a su implantación actual. 

Mapa con sus referencias en castellano.
 Fuente: 
http://euskerakadak.tumblr.com/

Mapa con sus referencias en euskera.
 Fuente: 
http://euskerakadak.tumblr.com/

La  página  de  la que fueron extraídos los mapas, puede ser visitada : 

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