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lunes, 1 de febrero de 2016

EUSKERA


EL EUSKERA ERA EL IDIOMA ORIGINAL DEL CONTINENTE

    Por Elisabeth Hamel y Theo Vennemann

Artículo original en alemán: http://www.spektrum.de/
Traducido por Natalia Quintero para Mediaberri


Una gran cantidad de nombres de ríos y lugares europeos están relacionados con el Euskera. Los nombres fueron dados tras la ultima era glacial y aun hoy en toda Europa la gente esta unida a los vascos, raza pre-indoeuropea. En las siguientes intervenciones, lingüistas y genetistas dan cuenta de los hallazgos sobre esta teoría.

Ebesberg yace pintorescamente al pie de las colinas de los Alpes, cerca de un pequeño río, el Ebrach. Todavía hoy, tras la pequeña capital de la alta Bavaria,  se extiende una vasta región boscosa. El hecho de que el lugar tomara su nombre de la riqueza salvaje parece plausible. Por eso lidera un verraco su escudo de armas.

Pero el sentido actual del nombre del lugar es engañoso. La designación no viene originalmente de la Edad Media, y tampoco de los celtas, pero si probablemente de los vascones, la gente que se estableció en la región justo después de la ultima era glacial desde el sur de Francia.

Muchos nombres de los asentamientos, ríos, montañas, valles y paisajes en Europa podrían proceder de idiomas pre-indoeuropeos. Además, tras nuevos estudios han sido encontradas conexiones particulares con el Euskera. Este hecho se basa en que la raza relacionada directamente con los actuales vascos habito en su día casi toda Europa. Estos eran los vascones, denominación latina para los vascos de la antigüedad.

Ahora, estudios genéticos completamente independientes han probado lo mismo que los estudios lingüísticos. (Ver intervención “articulo” Pág. 41) De ningún modo los vascos son, en si mismos, un grupo biológicamente al margen del resto de los europeos, todo lo contrario, su genotipo se ha encontrado en un grado asombroso en toda la población europea. ¡Siendo muy exagerados, se podría decir que todos los europeos somos vascos!

Estos descubrimientos contradicen previos puntos de vista sobre los asentamientos europeos de los últimos diez o quince mil años – desde la ultima era glacial (cuyo ultimo clímax fue hace veinte mil años). Hubo muchas versiones sobre el origen de los actuales europeos y sus idiomas.

Además, los vascos siempre tomaron en esto una posición especial. Su idioma no es indoeuropeo, y había variadas teorías sobre su origen, y también sobre su posible migración, tanto terrestre como marítima. Los científicos no vieron relación alguna con el resto de europeos. Por lo tanto estos debían descender de alguna rama previa solamente.En los últimos diez mil años los grupos inmigrantes de Asia central y Oriente próximo trajeron la agricultura y los idiomas indoeuropeos. Se cree que estos indoeuropeos se estabilizaron y al hacerse mayor su población acabaron absorbiendo influencias ya existentes.

Ya en el siglo XIX los varios lingüistas reconocieron que los nombres de un gran numero de ríos, arroyos, y lagos debían ser muy antiguos. Además ya habían caído en que la población original llamaba a los accidentes geográficos, como norma, simplemente de manera topográfica, como “montaña”, “agua” y que estos nombres originalmente no significaban mas que eso, aunque posteriores generaciones de pobladores adquirieron esas denominaciones sin entender realmente su significado. Sin embargo, en casos individuales es difícilmente reconocible para los europeos que antiguo cambio lingüístico viene desde el núcleo.

Por otra parte, los nombres de los asentamientos están considerados como posteriores. En la opinión de varios investigadores, muchos aparecieron solo en tiempos históricos concretos, y frecuentemente situaron estas fuentes solamente en la Edad Media.

Cuando la regla parece aplicarse tan solo a lugares y accidentes geográficos, mas se puede encontrar en otras denominaciones. En toda Europa, muchos nombres contienen una raíz similar a simple vista. Así que podemos encontrar “al” como en alpino, “Elz” como se llamaba a la antigua Alantia. Otro grupo son los “var”, como en warns o in werre. Numerosos “sal” como el salmón de cuya raíz se obtuvo también la variación hall. Tras nuevos estudios, hay también un gran grupo para “is”, como en ice, Isar y Eisak y “ur” y “aur” para nombres como Urach y Aurach.

Además, la misma regla se aplica a varios nombres de lugares. El libro de códigos postales alemanes registra siete municipios con el nombre Ebersberg. Nueve lugares con Ebersdorf, y dieciséis con Eberbasch. Todos juntos suman un total de alrededor de ochenta lugares registrados con la raíz de “verraco”, desde Eberau hasta Ebertsheim con dicho elemento.

Fósiles lingüísticos vivientes.

También en Francia, lugares con la raíz latente yacen por docenas. Por causas de acento estas palabras nos suenan diferentes. Pero Ebréon, Iba’s roll, Evrune, Ivry, Ivors, Averdon, Avricourt, Avrolle, Yvré, y algunos otros se componen, hasta donde han sido examinados, de la misma raíz lingüística. Pero ningún francófono relacionaría estas palabras con el macho verraco, porque en francés su nombre es sanglier.

El hecho de que los nombres de los asentamientos hayan demostrado un asombroso patrón común al norte de los Alpes a través de Europa hasta Gran Bretaña y el sur de Escandinavia, era ya algo comprobado en la mitad del pasado siglo, de mano de toda la “Tübinger Indogermanisten Hans Krahe (1895 – 1965), sosteniendo estos nombres como “fósiles... de un antiguo idioma y a menudo perdido” y continuando la investigación de sus raíces en los antiguos idiomas indoeuropeos.

Por otra parte estas variaciones no eran a menudo, satisfactorias. Además, el indogermánico – o posterior a la nomenclatura internacional de indoeuropeo – eran relativamente tardías. Tras la exposición de la teoría del arqueólogo británico Colin Renfrew, estas variaciones resultaron idénticas al primer agricultor europeo, en la era Neolítica.

Si uno supone que los nombres geográficos previos, desaparecieron con poblaciones venideras, se debería tener en cuenta también a los primeros asentamientos que emergieron inmediatamente tras la ultima era glacial. Los primeros agricultores empezaron a penetrar Europa central hace solamente alrededor de 7000 años. Extensas áreas que habían sido inhóspitas durante la era glacial volvieron a ser habitadas. Así que el asentamiento duradero mas antiguo conocido por los arqueólogos es posterior al climax de la ultima formación glacial, hace mas de 18.000 años en Freiburg, la llamada Toscana alemana. Estos pobladores, los antiguos europeos, nombraron los alrededores y los ríos de su entorno, por lo tanto, debemos volver hasta esa época para investigar su origen. Todavía hoy se puede observar como grupos de inmigrantes adquirieron las denominaciones geográficas de pobladores previos en las mas variadas regiones del planeta y las modificaron en función de su propio lenguaje incluso sin entender su significado original.

En teoría, no es comprensible que el indoeuropeo acoja las antiguas denominaciones de manera que ríos y arroyos Españoles tengan en su nombre los mismos elementos lingüísticos que los róos al norte de los Alpes.  Especialmente si se tiene en cuenta que el indoeuropeo solo se extendió al suroeste de Europa en el ultimo milenio antes de Cristo. Algunos de estos ríos ibéricos, por lo tanto, deben su nombre a palabras derivadas del euskera. En el vocabulario vasco se encuentran varias raíces características como “is”, “ur” e “ibar”, que se encuentran en varias denominaciones de ríos europeos. Ello conlleva un significado preciso en su nombre, en conexión directa con agua o elementos fluviales.

Las vocales también destacan en ciertos casos indicando una relación con el euskera. Al menos la mitad de los antiguos nombres de los ríos comienzan con una vocal. Frecuentemente (parcialmente solo en una forma previa del nombre) es la vocal “a”, y si no, esta vocal se encuentra dentro del nombre. La “i” y la “u” también se encuentran en numerosas denominaciones, aunque todas estas vocales son atípicas para el antiguo indoeuropeo.  De hecho, encontrar vocales ya era de por si, extraño, y cuando se encontraban eran la “e” y la “o”, pero por el contrario, un tercio de las palabras en euskera empiezan con la “a”, y una gran cantidad del resto la contienen. Palabras que empiecen con “i” y “u” son también muy comunes.

Durante los últimos años este origen ha sido examinado en la Cátedra de Munich de Teorías Lingüísticas Alemanas de la misma manera que se examino por el nombre del asentamiento, y de ese modo también encontraron que las conexiones con palabras y elementos del euskera se producían frecuentemente. Hasta donde se ha comprobado, tropezamos de nuevo, especialmente, con  palabras en euskera para accidentes geográficos y también en palabras topográficas.

A menudo, pero no siempre, en el nombre de los ríos y del paisaje, hay estructuras con una antigua palabra, la cual describe o da forma al paisaje. Si volvemos al ejemplo  de los nombres con la raíz del  verraco, uno de los lugares en Francia con alguna de estas raíces, Iba’s roll, yace en el valle de los Pirineos, porque la palabra vasca “ibar” significa valle, estuario.

Milenios más tarde la población cambió a otros idiomas esos nombres, de manera que recibían el mismo significado de modo comprensible, y finalmente de la palabra en euskera “ibar”, o mas exactamente, de esa palabra vasca, se convirtió al alemán, tanto para ríos como para nombres de asentamientos.

Otros tantos nombres de lugares podrían ser analizados de la misma manera, relacionadas con el agua. Hay, por ejemplo, varias denominaciones que contienen evidentemente el componente vasco “is”. En euskera esta silaba se encuentra en palabras altamente relacionadas con el agua. En Bavaria, hay lugares que se llaman Ismaning (antiguamente Isamaninga), Isen (en Isen, antiguamente Isana) y Eioslzrid (antiguamente Isoltesried), en Suiza también encontramos los lugares Isen e Isel.


Además de eso, hemos encontrado también nombres que no se referían a elementos de la naturaleza o del agua. La palabra vasca “aran” significa valle,  y nombres con este elemento se reparten por toda Europa. En el sur de Inglaterra la ciudad de Arundel, en Noruega y también en Suecia un lugar llamado Arendal. En Alemania hay una docena de lugares como Arnach, Arnsberg, Arnstern, Aresburg y Ahrensburg. también Ohrenbach que antiguamente se llamaba Aranbach, además del alto del peñón del negro Palatino, antiguamente llamado Marnstein (o en el Arnstein).


Fuente http://www.ehu.eus/mediaberri/00tik10arte/05%20Astea/Euskera%20era%20la%20lengua%20original%20del%20continente.htm

domingo, 24 de enero de 2016

PREMIO MANUEL DE IRUJO ~ MANUEL IRUJO SARIA 2015


EL PREMIO MANUEL IRUJO 2015 FUE ENTREGADO 
AL HISTORIADOR JOSU CHUECA 


El 10 de octubre de 2015, en la ciudad de Lizarra, Irujo Etxea Elkartea entregó el Premio Manuel Irujo 2015 / Manuel Irujo Saria 2015 al historiador Josu Chueca Intxusta.

Es en este contexto que se grabó el reportaje que compartimos a continuación. 

El acto en si y las valoraciones que sobre la historia y actores de la misma, como lo fueron Manuel y Andrés Irujo Ollo, hace Josu Chueca, nos permitirán adentraremos en la historia del pueblo vasco, y la de aquellos que debieron exiliarse y siguieron trabajando por Euskal Herria. 


miércoles, 20 de enero de 2016

FESTIVIDADES TRADICIONALES

20 DE ENERO ~ DÍA DE SAN SEBASTIÁN 


Hoy 20 de enero, por estas horas, se está celebrando en Donostia el Día de San Sebastián.

La canción que acompaña incesantemente esta jornada, es la llamada "Marcha de San Sebastián". La composición musical es obra de Raimundo Sarriegi y su letra de Serafín Baroja, padre del reconocido escritor donostiarra, Pío Baroja. 

La Marcha consta de tres partes:

  • La primera ensalza la ciudad, única en el mundo; y el santo, único en el cielo.
  • La segunda parte habla de los "joxemaritarras", que desplazandose por la ciudad, tocan,  diviertiendo así  a la gente. En la versión que se interpreta actualmente, la  frase en que se nenciona a los "joxemaritarras" se hace referencia a los "jóvenes y viejos" .
  • En la tercera parte se hace referencia al hecho de  que desde las doce de la noche deben olvidarse las penas. Une esto al hecho de que los tamborreros irán por la ciudad y al hecho de que los Carnavales están cerca, ya que, de algún modo en su origen, las Tamborradas y los Carnavales aparecían asociadas. 

El siguiente vídeo compuesto en base a la interpretación del Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica de Euskadi, nos la acerca.  







La letra en su versión actual  dice : 

Bagera!
gu (e)re bai
gu beti pozez, beti alai!

Sebastian bat bada zeruan
Donosti(a) bat bakarra munduan
hura da santua ta hau da herria
horra zer den gure Donostia!

Irutxuloko, Gaztelupeko
Joxemari zahar eta gazte
Joxemari zahar eta gazte
kalerik kale danborra joaz
umore ona zabaltzen hor dihoaz
Joxemari!

Gaurtandik gerora penak zokora
Festara! Dantzara!
Donostiarrei oihu egitera gatoz
pozaldiz!
Inauteriak datoz!

Traducción al castellano
¡Somos!
nosotros también
nosotros siempre contentos, ¡siempre alegres!

Hay un Sebastián en el cielo
un único San Sebastián en el mundo
ese es el santo y éste es el pueblo
¡he ahí lo que es nuestro San Sebastián!

De Irutxulo, de Gaztelupe
Joxemari viejo y joven
Joxemari viejo y joven
de calle en calle tocando el tambor
allí van extendiendo el buen humor
¡Joxemari!

De hoy en adelante las penas fuera
¡A la fiesta! ¡A bailar!
Venimos a llamar a los donostiarras
¡Contentos!
¡Vienen los Carnavales!


Sin embargo, mediante una investigación llevada a cabo en 2008 por el Ayuntamiento de San Sebastián, fue posible acceder a la letra original compuerta por Serafín Baroja, publicada en el periódico donostiarra El Urumea, l 10 de enero de 1884.

La letra original sería por lo tanto la que sigue a continuación : 

Bagera...!
gure bai
¡Kalera...!
Nora nai
¡Beti pozez! Beti alai

Sebastian bakar bat,
da zeruban
ta Donosti bakar bat
munduban
¡Zer santuba ta
zer erriya ta
zer gaur egun guziko alegriya!

Irutxuloko
Gaztelupeko,
Josemaritar zar eta gazte
Josemari emiakin nazte,
kalerik kale,
tanborra juaz
umore ona banatzen
or dijuaz

Gaurtandik gerora
penak sokora,
¡Festara!
¡Dantzara!
Donostiarrai oju
egitera gatoz
¡Iñauteriak datoz!


La siguiente es una traducción al castellano de la misma marcha. 

¡Somos...!
nosotros también
¡A la calle...!
A donde sea
¡Siempre contentos! Siempre alegres

Hay un único Sebastián,
en el cielo
y un único San Sebastián
en el mundo
¡Es el santo
es el pueblo
es la alegría de todo el día de hoy!

De Irutxulo
de Gaztelupe,
Josemaritar viejo y joven
Josemari mézclate con las mujeres,
de calle en calle,
tocando el tambor
repartiendo el buen humor
allí van

De hoy en adelante
las penas fuera,
¡A la fiesta!
¡A bailar!
A llamar a los donostiarras
venimos
¡Vienen los Carnavales!


sábado, 16 de enero de 2016

LITERATURA VASCA CONTEMPORÁNEA

BERNARDO ATXAGA

Es sin lugar a dudas uno de los escritores más reconocidos de la literatura vasca contemporánea.


A modo de presentación del mismo, nos valdremos de la biografía publicada en la página http://www.atxaga.eus/ En ella encontraremos una descripción pormenorizada de vida y su obra. Al finalizar la misma, hallaremos una entrevista que se le realizó con motivo del veinticinco aniversario de "Obabakoak" y finalmente el recitado de un poema. 


Biografía de Bernardo Atxaga

Bernardo Atxaga
José Irazu Garmendia, nació en Asteasu, Gipuzkoa, el 27 de julio de 1951. Seguramente, fueron el deseo de emular a grandes autores de la literatura universal, y la intención de esquivar la censura franquista algunas de las razones que le llevaron a adoptar el seudónimo de Bernardo Atxaga.
Es Licenciado en Económicas por la Universidad de Bilbao (actual Universidad del País Vasco), miembro de la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia, y ante todo, un apasionado de la literatura que ha demostrado que se puede ser universal escribiendo en euskara, lengua antiquísima, de origen preindoeuropeo y hablada en la actualidad por unas 700.000 personas. Como dice en el poema que ha servido de epígrafe a esta biografía, se trata de la lengua de un país que no se ve en el mapa pero que gracias precisamente a ella llamamos Euskal Herria o País Vasco. Hablar de Atxaga hoy significa, hablar del escritor en lengua vasca más traducido y premiado de todos los tiempos. El elenco de premios obtenidos incluye, entre otros, el Premio Euskadi (1989, 1997, 1999), el Premio Nacional de Narrativa (1989), el Premio Milepages (1991), el Premio Tres Coronas de los Pirineos Atlánticos (1995), el Premio Eusko Ikaskuntza (2002), el Premio Cesare Pavese de Poesía (2003), o el Premio de la Crítica Española (1978,1985,1988,1993,2003). En cualquier caso, suponemos que han sido los miles de lectores que Bernardo Atxaga tiene por todo el mundo, la buena acogida que ha tenido su obra la que le ha llevado a estar incluido en programas universitarios internacionales o en listados de autores imprescindibles del siglo XXI, como el propuesto por el periódico británico The Observer en 1999, “21 Top Writers”.

De Asteasu a Bilbao

Jose Irazu, Bernardo Atxaga, es hijo de padre carpintero y madre maestra. Ambos supieron inculcarle el amor a la lectura y escritura desde niño. Y ese amor vino inducido por libros que los padres le regalaron, tales como, Los papeles póstumos del Club Pickwick de Charles Dickens, y por los tebeos y enciclopedias que Atxaga leía en compañía de sus amigos de Asteasu. Fue precisamente en su primer cuaderno de tapas duras donde el autor escribió, a sus 13 años, su primer poema, aquel que rimaba en –ix: (“Tienes los ojos del color del onix, y tu pelo es como el de una morena de Guadix”...). Años más tarde, al descubrir el conocido soneto en –ix de Mallarmé, Atxaga celebraba la extraña coincidencia como un guiño que los espíritus del Parnaso le habían hecho ante su determinación de ser escritor (véase, Atxaga, Alfabeto sobre la literatua infantil, Ed. Media Vaca, Valencia, 1999).
Bernardo Atxaga en la presentación de Obabakoak en Francia
Bernardo Atxaga en la presentación de Obabakoak en Francia, año 1991.
El paisaje y las gentes del pequeño pueblo de Asteasu marcan la infancia del autor. Un paisaje verde, con caseríos dispersos en las montañas y habitado por una gente mayoritariamente vascoparlante, gente que gustaba de contar historias sobre animales y hechos fantásticos. Fueron esas historias las que Atxaga escuchó cuando con 9-10 años acompañaba a su padre de caserío en caserío a cobrar la luz. Años más tarde, allá por la década de los años 80, serán esas historias, ese mundo del pasado el que quedará plasmado en la geografía imaginaria creada por Atxaga: Obaba.
Pero antes de ello, otras geografías, otras ciudades vascas, tales como Andoain o San Sebastián, influirían en la formación literaria del autor. En Andoain, pueblo industrial guipuzcoano situado a tan solo 8 kilómetros de Asteasu pero que poco tenía que ver con el mundo rural que prevalecía en éste, Atxaga descubriría la biblioteca pública, un tesoro de lecturas para un adolescente ávido de textos. Stevenson, Melville, Conrad... son algunos de los autores que el autor leyó en la adolescencia. Ya en San Sebastián, mientras estudia el bachillerato en el colegio La Salle, Atxaga empieza a presentarse a concursos y a escribir colaboraciones para la revista del centro. Para entonces, estamos ante un joven Atxaga al que los amigos llamaban irónicamente Fedor (Dostoyevski) por su afición al autor ruso, o ante un estudiante al que los profesores amenazaban con suspender si volvía a citar a Giovanni Papini.
A finales de los años 60 Atxaga marcha a Bilbao a estudiar Económicas en la Facultad de Sarriko. Son años en los que el activismo político contra el régimen de Franco va de la mano de un activismo cultural que dio sus frutos en aspectos tan cruciales como el del incremento de las campañas de alfabetización y el afianzamiento de las escuelas vascas oikastolas, la unificación de la lengua vasca (1968), la creación de nuevas editoriales que incrementaron la producción en euskara, el inicio de lo que hasta fecha de hoy se ha erigido en el mayor escaparate anual de la producción editorial en lengua vasca: la Feria del Libro Vasco en Durango (1965), el surgimiento de la canción moderna con grupos como Ez dok amairu que presentaron espectáculos tan novedosos como Baga higa boga... Se ha dicho que a la ortodoxia cultural vigente hasta la época, se contrapuso una heterodoxia cultural y política, impulsada por autores como el poeta Gabriel Aresti (1933-1975), el filólogo Koldo Mitxelena (1915-1987) y el escultor Jorge Oteiza (1908-2003).
El joven Atxaga publica en 1971 su primer relato, "Los que anhelamos escribir" en el periódico El Norte de Castilla, y obtiene una mención en el Premio Francisco de Cossío. Si algo destaca en él es su pertinaz deseo por convertirse en escritor.
Bernardo Atxaga, foto de Ernesto Valverde
Foto de Ernesto Valverde, jugador del Athletic de Bilbao, y posteriormente entrenador de fútbol en varios equipos.
Atxaga continúa en Bilbao, y fue precisamente en esta ciudad vasca donde Atxaga nació como escritor y donde descubrió un renovado universo literario, el de la lengua vasca, cargado de vanguardia y progresismo. En 1972, ve la luz el primer texto de Atxaga en euskara, la pieza teatralBorobila eta puntua, de claro corte experimental. Será el poeta bilbaíno Aresti quien en una carta personal le felicitará por el texto y le animará a seguir escribiendo, anticipando, incluso, su gran futuro como escritor vasco. La influencia y la generosidad de Aresti también se verán plasmados en los consejos que da al joven autor, consejos que pasan por recomendarle la lectura de los autores clásicos vascos, tales como Axular o Aguirre el de Asteasu. Son lecturas que se tornarán imprescindibles para el joven escritor que busca tener un lenguaje y estilos propios, una voz literaria. La admiración por Aresti también se verá plasmada en muchos de los textos que Atxaga escribirá en aquellos años, tales como en las colaboraciones que realizará para la revista Anaitasuna (como, por ejemplo, en el artículo: “Euskal Theatro Berriaren Bila” (Anaitasuna 74-1-31).
Tras finalizar la carrera de Económicas en 1973, Atxaga acude a realizar el servicio militar obligatorio, vivencia que se convertirá en un auténtico descensus ad inferos, experiencia que el autor plasmará años más tarde en su novela experimental: Ziutateaz (De la ciudad) (1976). Poemas suyos, como el titulado: “Crónica parcial de los 70” (incluido en su poemarioPoemas & Híbridos, 1990) recogerán ecos de la terrible represión franquista que se respiraba por aquellos años:
Fue cuando la vida cotidiana derramaba
Cucarachas sobre la gente sin cesar, 
Y se lloraba por todas la habitaciones
bien al estilo Snif; bien al estilo Buá; 
Fue cuando se pasaba miedo y se gritaba
Si de madrugada sonaba un timbre o un tiro
Allí por el tercero A, o B, o por error....
Podríamos decir que el mundo cultural vasco fue, hasta la muerte del dictador Franco, un mundo prácticamente clandestino que carecía de las mínimas infraestructuras para desarrollarse como un sistema literario vasco. Un mundo silenciado que no existía en los libros escolares del País Vasco y que, a menudo, se asociaba peyorativamente con un mundo rural, un tanto “salvaje” y exótico, y con espacios y ámbitos (el rural o el marinero) alejados de los núcleos culturales urbanos, que se desarrollaban en castellano.
Tras terminar el servicio militar, Atxaga comienza a trabajar en un Banco de San Sebastián y crea, junto al escritor Koldo Izagirre, la revista Ustela (1975), de claro corte vanguardista y que abogaba por la autonomía del hecho literario.
Bernardo Atxaga junto a Ruper Ordorika
Bernardo Atxaga junto con el cantante Ruper Ordorika, en Vitoria, año 2000.
A finales de los 70, de regreso a Bilbao, Atxaga vivió años complicados en lo económico (combinó diferentes trabajos, como el de profesor de euskera, vendedor en una librería, trabajador de una imprenta...), pero fructíferos en lo literario. Bilbao volvió a ser el lugar donde encontró a sus afines literarios: grupos teatrales como Cómicos de la Legua-Kilikariak con los que colaboró en propuestas dramáticas renovadoras, ilustradores como Juan Carlos Eguillor con quien trabajará en atractivos libros para los más jóvenes, o a los integrantes de la banda Pott (Fracaso) (1978-1983). Dicha banda estaba compuesta, entre otros, por Atxaga, Joseba Sarrionandia, Ruper Ordorika, Joxemari Iturralde y Jon Juaristi, y publicó seis números de la revista Pott. Según afirmaba Joxemari Iturralde, los integrantes de Pott manifestaron sus preferencias literarias en torno a la literatura centroeuropea (Kafka, Werfell, Celan...) y por la literatura anglosajona (novela policíaca, cine, novela de aventuras...) que autores como J.L. Borges reivindicaron en sus escritos. Pero, ante todo, los miembros de Pott defendían la autonomía de la literatura, autonomía que en el contexto vasco de la época supuso una acérrima denuncia de la literatura que respondía a objetivos extraliterarios (objetivos nacionalistas, lingüísticos...). Los planteamientos de Pott fueron como una bocanada de aire fresco en el panorama literario vasco de la época y no cabe duda de que algunos de sus frutos, tales como el poemario Etiopia (1978) de Atxaga, marcaron el canon de la literatura contemporánea vasca.

Obaba

A comienzos de los años 1980, Atxaga optó por dedicarse profesionalmente a la literatura. La banda Pott se desintegra y el autor marcha a Barcelona a estudiar Filosofía. Son años en los que seguirá escribiendo textos dramáticos para grupos teatrales como Maskarada, o en los que publicará renovadores libros de literatura infantil, tales como: Chuck Aranberri dentista baten etxean (Chuck Aramberri en casa del dentista) (1982), ilustrado por J.C. Eguillor, o Txitoen istorioa (Historia de unos pollitos) (1984), ilustrado por Asun Balzola. Pero no cabe duda de que será la invención de la geografía imaginaria de Obaba la que marcará un hito en la evolución literaria del autor. Es en el cuento Camilo Lizardi erretore jaunaren etxean aurkitutako gutunaren azalpena (Exposición de la carta del canónigo Lizardi) (1982), ganador del Premio Ciudad de San Sebastián, donde aparece por primera vez Obaba. Y sabemos que fue una canción de cuna vizcaína que Atxaga escuchó cantar a la dueña de una pensión de Bilbao la que inspiró ese nombre.
En el Dylan Thomas hall de Swansea, Galés
Antes de una lectura en el Dylan Thomas hall de Swansea, Galés. Foto: Asún Garikano.
Convertida en un infinito virtual donde cabe situar relatos de corte fantástico, Obaba es un lugar indeterminado, una mezcla de recuerdos e historias fantásticas que ha resultado igual de sugerente para los lectores de las diferentes traducciones. En Obaba se sitúan algunas de las narraciones más conocidas del autor, tales como Sugeak txoriari begiratzen dionean (Cuando la serpiente mira al pájaro) (1984), Bi letter (Dos letters) (1984), la novela Bi anai (Dos Hermanos) (1985) pero, en especial,Obabakoak (1988), traducida en la actualidad a 26 idiomas y que mereció el aplauso unánime de la crítica nacional e internacional. La película Obaba (2005) de Montxo Armendáriz rinde un emotivo homenaje a esta geografía imaginaria de Atxaga.
Las descripciones de Obaba hablan de una geografía vivida, una geografía que remite a espacios presentes en la infancia del autor que sirven de excusa narrativa para transmitir un mundo antiguo en el que no rige la causalidad lógica sino la mágica. La oposición entre Naturaleza y Cultura es la que condiciona el devenir de los acontecimientos en Obaba, y en realidad, se trata de un mundo premoderno, donde no existen palabras como “depresión” o “esquizofrenia” y donde se recurre a los animales para explicar acontecimientos incompresibles para sus habitantes. Por ello, en el territorio de Obaba, es factible que se acepte la metamorfosis de un niño en jabalí o la creencia de que un lagarto puede volvernos locos tras introducirse por nuestro oído.

Otros lugares, otros territorios

Lekuak (Lugares) (2005) es el título de la última creación de Atxaga, un conjunto heterogéneo de relatos, a caballo entre la ficción y otros géneros como la crónica de viajes o el ensayo, de claro sustrato biográfico, y organizado en torno a una red de espacios, reales o ficticios, en los que la mirada del autor ha recalado en los últimos años. Y esa mirada nos habla, por ejemplo, de una biografía que a raíz del éxito internacional obtenido por Obabakoak, se ha tornado viajera y trata de atender a las múltiples llamadas de editores, universidades, críticos... lectores, de todo el mundo. Una biografía literaria que, además, se ha detenido en la década de los años 1990 en otros territorios, como en el del miedo, y ha tratado de mirar a la conflictiva realidad política vasca de los últimos 50 años. Fruto de ello son tres de sus novelas más conocidas y traducidas: Gizona bere bakardadean (El hombre solo) (1993), Zeru horiek (Esos cielos) (1995) y Soinujolearen semea (El hijo del acordeonista) (2003). Todos ellos son intentos de quebrar un discurso monológico (sea nacionalista o no) y de mostrar su rechazo a la violencia y su apuesta por el diálogo y la vida. No era otro el objetivo que buscó con una de sus novelas juveniles más acertadas de la década de los 1990: Behi euskaldun baten memoriak (Memorias de una vaca) (1991).
Junto a Mikel Laboa, en Olomouc (República Checa), octubre de 2004
Participando en un acto junto a Mikel Laboa en Olomouc (República Checa), octubre de 2004.
En cualquier caso, a pesar de haberse convertido en uno de los pocos escritores profesionales en lengua vasca, Atxaga ha continuado siendo, en las dos últimas décadas, un creador que sigue buscando complicidades literarias entre sus iguales. De ahí algunos de los proyectos en los que se ha visto inmerso activamente, tales como, el grupo Emak Bakia Baita (1992), o las revistasGarziarena (1992-4; 1997-8), o Luxia (1993). Digamos que Atxaga ha buscado el contacto directo con sus lectores y que, en este sentido, las lecturas poéticas y recitales que ha realizado, tales como: Henry Bengoa Inventarium, 1988; Lezio berri bat ostrukari buruz (1994); Itzultzaile bat Parisen (1996), oGroenlandiako Lezioa (1997), le han servido para revalidar, cada vez, su buena acogida entre los lectores vascos.
Sea subvirtiendo los estrechos márgenes entre los géneros literarios con propuestas literarias como Groenlandiako Lezioa (Lista de locos y otros alfabetos) (1998), sea buscando complicidades con cantantes como Ruper Ordorika o Mikel Laboa en libros comoPoemas & Híbridos (1990) o Nueva Etiopía (1996), sea colaborando con artistas de la talla de Eduardo Chillida o Jose Luis Zumeta, Atxaga se ha convertido, tal como vaticinó el gran Gabriel Aresti, en “el sexto escritor euskaldun de la Historia”. Un profesional de la literatura, que desde la ciudad vasca de Vitoria-Gasteiz en la que actualmente reside con su familia, sigue siendo aquel escritor entusiasta que decidió dedicarse a la literatura escrita en lengua vasca allá por la década de los años 1970.



Como decíamos al iniciar esta nota, para conocer más acerca de su obra y su pensamiento, nada mejor que escucharlo hablar al propio Bernardo Atxag sobre la literatura y la vida.





El poema "Un explorador cansado" (Poemas & Híbridos, Colección Visor de Poesía ) recitado en este caso por Gorka Fernández, nos permite conocer otra faceta de la obra de Bernardo Atxaga, la de poeta. El siguiente vídeo, nos lo acerca. 



lunes, 11 de enero de 2016

POESÍA VASCA


GABRIEL ARESTI     (1933-1975)



Nacido en Bilbo, en una familia castellano-parlante, a la edad de catorce años comenzó a estudiar euskera de manera autodidacta mediante la lectura de libros clásicos y escuchando a los bertsolaris. 


El recorrido de su poesía lo muestra yendo del simbolismo en su juventud, a la crítica social, en su madurez. 


Su  obra llegó a tener una gran influencia  en la juventud a lo largo de las décadas del 60 y 70. 


De entre su obra su "Harri eta Herri"  ("Piedra y Pueblo"), publicada en el año 1964, es considerado el libro fundamental de la poesía vasca moderna. También es reconocido por su espíritu abiertamente crítico y polémico y por  renovar también la canción y el teatro. 

Su muerte coincide con el fin del franquismo y los estudiosos de su obra  consideran que con él se cierra un cíclo de la literartura vasca. 

A continuación transcribimos en euskera su poema "Si por decir una verdad", escrita en el año 1963. A continuación se puede leer su traducción al castellano. 



EGIA BAT ESATEAGATIK


Egia bat esateagatik,
alabak
hil behar bazaizkit,
andrea
bortxatu behar badidate,
etxea
lurrarekin
berdindu behar bazait;
Egia bat esateagatik,
ebaki behar badidate
nik eskribitzen
dudan
eskua,
nik kantatzen
dudan
mihina;
Egia bat esateagatik,
nire izena
kenduko badute
euskal literaturaren
urrezko
orrietatik,
inoiz,
inola,
inun
eznaiz
isilduko.

SI POR DECIR UNA VERDAD

Si por decir una verdad
han de matarme 
las hijas
han de violarme 
la mujer, 
han de derribr 
la casa 
donde vivo,
si por decir una verdad
han de cortarme
la mano
con que escribo, 
la lengua
con que canto, 
si por decir una verdad
han de borrar
mi nombre
de las páginas de oro
de la literatura vasca,
en ningún momento,
de ninguna manera
en ningún lugar
podrán
acallarme. 

Traducción : Gabriel Aresti
Versión original: EGIA BAT ESATEGATIK

El siguiente vídeo nos permitirá escuchar una de los poemas más reconocidos del autor : "Defenderé la casa de mi padre". Merece por tanto ser escuchada con toda atención. 


 . 



A fin de profundizar aún más en el conocimiento de Gabriel Aresti, les proponemos la lectua del siguiente análisis de su obra, realizado por el escritor Jon Kortazar.

Gabriel Aresti (1933-1975) nació y vivió en Bilbao. Aresti reno vó y modernizó la poesía vasca. Sus libros, "Harri eta herri"  (1964),"Euskal harria" (1968) y Harrizko Herri Hau"(1971) introdujeron a la poesía vasca por los derroteros del realismo social, hasta crear un mundo imaginario nuevo. Aunque es más conocido en el ámbito de la poesía, no dejó por ello de cultivar otros géneros, no faltando en su producción, sobre todo, el teatro, los cuentos y las novelas. Realizó también muchas traducciones tanto de autores de lenguas minorizadas como la nuestra, como de obras de los grandes autores de la poesía moderna, como García Lorca o T.S. Eliot. 

Gabriel Aresti escribió desde el convencimiento de que podía cambiar el mundo literario. Sus obras obtuvieron gran eco y por medio de su poesía y de su teatro pudo socializar sus ideas contra el franquismo y contra los moldes sociales establecidos por el franquismo.
Fuera del ámbito literario realizó una labor inmensa dentro de la cultura vasca: fue un vehemente impulsor del eusquera común unificado o euskara batua, participando de manera significativa en el Congreso de Arantzazu; como fundador de la editorial Lur abrió sus puertas a los nuevos escritores, agrupándose en su entorno la nueva generación de escritores vascos; fue un trabajador infatigable en diversas publicaciones periódicas que provocó abundantes debates con sus artículos; admirador y amigo de artistas, dejó sus opiniones sobre la literatura en el poema dedicado a Jorge Oteiza. 

Situado entre el socialismo y el nacionalismo, la literatura de Aresti relató el sufrimiento de la conciencia que se mueve entre el viejo y nuevo mundo.

Gabriel Aresti difundió un modelo progresista, abierto, socialista para la sociedad vasca. Se presentó como una persona con muchas y variadas inquietudes, siempre inmerso en varias tendencias.

Convirtió su quehacer literario en una crítica del vasquismo monolítico, pero siempre debatió sufriendo. Dejó patentes muchos y complejos aspectos en su camino hacia la utopía.
Jon Kortazar

​Fuente:   


lunes, 4 de enero de 2016

"AMAREN BESOETAN" 
interpretada por Sorotan Bele

"Amaren Besoetan" es una de las más hermosas canciones en  euskera.  Podremos hoy acceder a su letra y música a través del vídeo que se encuentra debajo de estas líneas. 

 

Para seguir su letra en castellano, bastará con leerla aquí mismo :  

Con los pies en la llanura verde
en los rincones del mar
me gustan las alturas
y el olor a salitre.

El agua salada de los rincones del mar
en las arcillas
limpio tu alma
llena de sueños.

En las montañas
de toda Euskal Herria
me encuentro en casa
en los brazos de la madre.

Tumbado sobre la tierra
mirando hacia arriba
me doy cuenta
de que te quiero.