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sábado, 22 de abril de 2017

EN EL 80 DE ANIVERSARIO DEL BOMBARDEO DE GERNIKA

Cuando nos encontramos próximos a conmemorar los 80 años de acaecido el bombardeo de Gernika, transcribimos un artículo publicado en Euskonews.


La destrucción de Gernika


José Miguel BARANDIARÁN AIERBE
Texto extraído de los Diarios de Don Jose Miguel de Barandiaran editados por la Fundación Jose Miguel de Barandiaran.
Jose Miguel de Barandiaran fue testigo cercano durante toda la guerra. A él le debemos la recogida de opiniones de tantas y tantas personas del sur de Euskal Herria sobre la guerra que estaban sufriendo. Algunas de ellas han sido publicadas, y otras están todavía por publicarse. Hoy traemos unos fragmentos que el propio don Jose Miguel de Barandiaran escribió en su diario. Fragmentos que hacen referencia a la situación de unos quinientos niños que mandaron al norte tras la caída de Bizkaia.
Jose Miguel de Barandiarek lekuko hurbila izan zen gerra osoan. Berari zor diogu, Hego Euskal Herriko hainbat eta hainbat pertsonari jasotako iritziak, pairatzen ari zen gerrari buruz. Horietako batzuk publikatu dira eta beste asko oraindik argitaratzeko daude. Gaurkoan On Jose Migelek berak bere egunerokoan idatzitako pasarte batzuk ekartzen ditugu. Hain zuzen ere, Bizkaiaren erorketaren ostean Iparraldera ateratako bost ehunen bat umeren egoerari dagozkio.
1937.
Junio
Jose Miguel de Barandiaran
Jose Miguel de Barandiaran.
Día 23.- Por todos los países del mundo se ha difundido la “escandalosa” carta pastoral del Dr. Gomá y la no menos escandalosa del Arzobispo de Burgos declarando excomulgados a los vascos que resisten al ejército de Franco: ambas llenas de inexactitudes, y claramente contrarias a las doctrinas anteriores de la misma Iglesia. Esta se ha callado, nada ha hecho por deshacer el error y la ha dejado que cundan la calumnia y la especie de que es la religión quien ha puesto las armas en las manos de los soldados de Franco y que, por lo tanto, al lanzarse éstos contra el pueblo vasco y destruírlo [sic], persiguieron un ideal religioso.
Día 24.- Me avisto con D. Pedro Menchaca que me habla de su reciente viaje a Roma en compañía de D. Agustín de Isusi. Díceme que ambos fueron portadores de un documento en que se daba cuenta de los horrorosos bombardeos de Guernica, Durango, etc. llevados a cabo por el ejército franquista “en nombre de la Iglesia” que el Cardenal Secreto de Estado no quería recibirlos; que a instancias reiteradas del Obispo de Vitoria, fueron al fin recibidos bajo estas condiciones: 1°. que no habían de tratar del asunto; 2° que no había de hacerse público (no había que darle ninguna publicidad) el hecho de haber sido recibidos. Es decir, que en Roma no quieren informarse de los descargos que quieran hacer los adversarios del bando de Franco, ni quieren recibir en audiencia a éstos o a quienes le vengan a llevarles mensaje que no favorezca a los rebeldes. Ahí no es Cristo, sino el hombre.
A la tarde voy, con D. Manuel de Inchausti (en cuya casa como) y el arquitecto Zabalo, a la Ciudadela de Donibane Garazi, donde se va a instalar hoy mismo una colonia de niños evacuados de Bilbao (cerca de 500). Allí me quedo, como capellán provisional, durante unos días. Hay en la ciudadela pabellones de gran capacidad, en número de seis, donde se han alojado todos. Han venido de capellanes Michelena y Azpiazu (Ignacio); de médico, Garate (Justo); de director, Amezaga (Vicente) y muchas maestras y personal de servicio. Además, el grupo artístico Elai-alai de Guernika. Duermo solo en uno de los pabellones, tendido en el suelo. Un centenar de personas duerme sobre el suelo. Los niños se han acostado dos y tres en cada cama.
Día 26.- Continúan las labores de organización. Pobres niños y pobres mujeres que ignoran el paradero de sus padres, de sus hermanos, o que recuerdan tristemente la trágica muerte de los suyos! Gentes que rememoran con lágrimas en los ojos los horrores que han presenciado: lluvia torrencial de bombas que, a su vista, han sembrado las calles, las carreteras, los senderos, los campos de miembros destrozados de niños, de mujeres, de campesinos que labraban sus tierras; que han derruido casas, iglesias, caseríos, y después los han incendiado. Cajones llenos de granadas de mano eran vaciados desde los aviones alemanes o franquistas, sobre el pueblo de Guernica, que en cuatro horas de bombardeo aéreo quedó reducido a escombros, donde las piedras, las tejas, los residuos de vigas humeantes mezclados con miembros de cuerpos humanos destrozados (2.000 personas) formaban un cuadro que superó a cuantos forjó la imaginación de Dante. Noche trágicamente lúgubre aquella que siguió al bombardeo de Guernica, en que la luz siniestra de los escombros que ardían, corrían alocadas las madres en busca de sus niños; lloraban errantes los niños, llamando inútilmente a sus madres que yacían en los rimeros llameantes.
Gernika, destruida, tras el bombardeo del 26 de abril de 1937
Gernika, destruida, tras el bombardeo del 26 de abril de 1937.
La invasión produce un caos de huídas, muertes y desplazamientos
 de toda índole que afecta profundamente la composición de la población.
El mismo cuadro se reprodujo en Munguía, en Durango y en Galdácano. Y esta guerra total, integral, ha sido renovada (en nombre de Cristo ahora) la primera vez, desde los tiempos del paganismo.
Y las gentes de Vizcaya, presas de terror, se han preguntado si tales inhumanidades podrían ser aprobadas por Cristo; si el Padre Santo consentiría en que el nombre de la religión fuese utilizado para perpetrar tantos crímenes. El Padre Santo era su última esperanza; y el Padre Santo, a quien veneraron siempre y en cuya tutela confiaron, nada dijo: el Padre Santo no tuvo una palabra de consuelo para tantos hijos atribulados, ni un reproche para tanto criminal. Y la gente empezó a creer que el Padre Santo no era padre ni era santo: esto fué [sic] la mayor desilusión de su vida: la religión cristiana aparecía ahora confortando, vigorizando el brazo de los asesinos e incendiarios que asolaban el país de los vascos.- Tal es la impresión que saco de cuanto me refieren estas mujeres y estos niños de caras demacradas por el dolor y por el largo calvario que han soportado en los meses de guerra que permanecieron en Vizcaya. El misereos super turbas lo dijo Cristo; pero el que la gente creía ser representante de Cristo no lo reproduce. Ante el crimen se calla: el que calla otorga. Esto parecen decir los desgraciados bastantes de la Vasconia destruida
Fuente : http://www.euskonews.com/0621zbk/gaia62104eu.html

jueves, 20 de abril de 2017

CONMEMORACIÓN

ANIVERSARIO DEL BOMBARDEO DE GERNIKA 

Cuando estamos a tan sólo días de la conmemoración del ochenta aniversario del bombardeo de la villa de Gernika, compartimos una nota firmada bajo el seudónimo Aitaren, aparecida en el periódico Euzko Deya, en abril de 1987.

La imagen puede contener: 1 persona

Fuente : http://urazandi.euskaletxeak.net/vol1/dvd03/htm/Selecci%F3n.htm

sábado, 15 de abril de 2017


1932 - ABERRI EGUNA - 2017

En este Aberri Eguna, 
desde la Editorial Vasca Ekin - Ekin Argitaletxea, reivindicamos el derecho del pueblo vasco 
a decidir libre y democráticamente su futuro y deseamos a todos sus allegados y amigos un feliz y esperanzado Aberri Eguna. 

viernes, 14 de abril de 2017

ABERRI EGUNA 2017

LA RED INDEPENDENTISTAK NOS INVITA A LA CELEBRACIÓN DEL ABERRI EGUNA 2017 EN GERNIKA 


Desde Independentistak Sarea / Red Independentistak, nos transmiten una invitación dirigida a los vascos y vascas del exterior. 

En esta oportunidad, el ya tradicional encuentro que se lleva a cabo en Iruñea / Pamplona, se trasladará a Gernika, villa que este año conmemora los 80 años de su bombardeo ocurrido durante el conflicto bélico que tuvo lugar luego del Golpe de Estado de 1936.

El vídeo que sigue a continuación es la invitación a la que hacíamos referencia al inicio y que deseamos de este modo compartir.




A continuación se puede ver el desarrollo de actividades de la jornada, con sus correspondientes horarios.


jueves, 30 de marzo de 2017

HISTORIAS DE VIDA Y EXILIO


  • En DEIA 
  • CONVERSACIONES DE EUGENIO IBARZABAL

    Arantzazu Ametzaga: “Nunca he sido niña”

    EL EXILIO LE ENSEÑÓ A SOBREVIVIR PERO LE PROVOCÓ UN DESGARRO INTERIOR. OPTIMISTA POR NATURALEZA, RECONOCE HABER TENIDO SUERTE EN LO IMPORTANTE
    UNA ENTREVISTA DE EUGENIO IBARZABAL FOTOGRAFÍAS DE IÑAKI PORTO - Domingo, 26 de Marzo de 2017 -
    Eugenio Ibarzabal y Arantzazu Ametzaga, durante la charla.
    Eugenio Ibarzabal y Arantzazu Ametzaga, durante la charla.

      Eugenio Ibarzabal y Arantzazu Ametzaga, durante la charla.
    LA visito en Alzuza, a las afueras de Pamplona. La conocí hace cuarenta años y no nos habíamos visto ya más. Tiene, pues, sentido preguntar aquello de “qué fue de ti” pero, de inmediato, me doy cuenta de que lo que aún pesa en esta mujer son sus primeros treinta años de vida en el exilio, que la marcan de manera definitiva, empezando por ese acento inconfundible, al que algunos califican de argentino. Le pregunto por un momento especial en su vida.
  • -Abril de 1956, cuando mis padres me dijeron que dejábamos Montevideo. Mi familia pensó que podía regresar del exilio. Significaba dejar Uruguay. Yo me sentía americana, pero me di cuenta de que era vasca. De repente. Tan grande fue el dolor, que fui a la playa, me senté en un banco y me puse a llorar. Es la vez que más he llorado en mi vida. Tenía 13 años. Recuerdo la sensación de desgarro que gravitó sobre mí por primera vez. Yo me hubiera quedado allí, pues era feliz. Sentiré lo mismo luego, al dejar Venezuela: la sensación de estar dividida en dos y la inevitabilidad de romper con una de mis raíces. Porque no eres ni una cosa ni la otra, o eres más bien las dos.

  • ¿Qué significa ese desgarro?
    -Cuando salías de casa y marchabas a la calle hablabas y gesticulabas distinto. Te movías de una manera diferente a la de casa. Aprendes a sobrevivir, a adecuarte, a ser otra persona. Intentas hablar como ellos, los otros. Pero el desgarro interior permanece para siempre. Así fue mi infancia.
    Muy a pesar de vivir en aquel tiempo en América en una situación muy diferente a la de los que llegan hoy aquí.
    -Sin duda, pero mis padres vivían con la sensación de que estaban de paso. Aquello no era definitivo, y, en consecuencia, había un cierto mensaje que te recordaba cada día que “no te hagas del todo”. Las maletas estaban siempre listas para volver. “Esto es provisional”, te decían. No dejaban que te encariñaras demasiado con el país, por más que lo respetaran. Era un paréntesis. La verdadera vida empezaría en cualquier momento y en Euskadi, y había que estar preparada para ese cambio.
    Una identidad clavada a fuego.
    -Desde el primer momento. Mis padres marcharon al exilio americano en 1941, en un barco, el Alsina, donde había tres componentes: vascos, españoles y judíos, y cada grupo ocupaba un determinado lugar en el barco y tenía un portavoz. Pertenecías a un grupo, no a otro. Lo evidente es que uno era vasco y punto.
    Vivías formando parte de una red emocional, que significaba también protección.
    -La buena imagen de los vascos en América viene de lejos, desde los exiliados de las guerras carlistas. Argentina es para mí agradecimiento. Recibía a los vascos sin necesidad de papeleo. Uruguay supone la enseñanza de la democracia y la escolarización. Un trato exquisito entre sus gentes. Los vascos no nos caracterizábamos por la amabilidad, al menos entre nosotros. Somos más bruscos. Eso también se aprende. Y luego Venezuela, el cielo azul, un sol esplendoroso; cuando llegué, en 1956, era el país de promisión, la verdadera tierra de gracia, descubierta la riqueza petrolera, y que accedía a la democracia. El dictador Pérez Jiménez cargó tantas cosas robadas en el avión en que huyó al ser derrocado, que tuvo dificultades para poder despegar.
    Y en Venezuela, el encuentro con el amor.
    -Sí, a los catorce años conocí a Pello Irujo, y desde entonces juntos hasta que murió. Más de cincuenta años. Fue simplemente vernos… y todo lo bueno empezó...
    Esa buena imagen de los vascos en América era cierta.
    -Llevaban una fama impoluta. Cada vasco tomaba su propio camino, sin haber vasco preso o pasando necesidad, pues había solidaridad en cada comunidad, del norte al sur de América. A la semana de arribo conseguías o te conseguían trabajo. Había una autoridad moral, derivada de los Centros Vascos, “palabra de vasco”, decían en Uruguay y Argentina. No entraban en la política del país correspondiente. Hay quien piensa que eran más bien conservadores en lo político, pero se trataba de gente despojada en su pueblo de origen, que había trabajado mucho en su nueva vida, y no se dejaban arrebatar una vez más lo que consideraban suyo, porque lo habían conseguido de la nada.
    Y un día de diciembre de 1972 decidís que hay que volver.
    -A la Navarra de mi marido, la patria de los Irujos. No queríamos que nuestros hijos tuvieran esa condición doble que hace sufrir. No seguir siendo americano y vasco. Que sean vascos o venezolanos, pensábamos. Todo en el afán de evitarles ese sufrimiento. Que no estén divididos como habían estado sus padres. Hay una parte que se aferra a lo anterior. Pero resurge la actitud del refugiado que implica saber adaptarse, no enfrentarse, evitar problemas. El refugiado de entonces partía de la convicción de que no tenía ningún derecho. Había que ganarlo. Con quien te aceptaba te relacionabas bien, y con quien no coincidías, tratabas de eludirlo. Los hijos del exilio lo hemos tenido siempre claro. Piensas que relacionarte con quien no te quiere es mucho lío; te das la vuelta y te vas. El espacio es enorme. Oteiza solía decir que es una actitud muy vasca.
    El exilio supuso, pues, una carga.
    -También sentí pena al observar que las gentes de aquí no habían vivido la democracia y la vida de libertad que yo gocé. Muchos de aquí que tanto se rebelaban solo habían conocido amargura y destilaban parte de esa amargura. Habían sido derrotados, viviendo en su propio país. No habían conocido nada bueno como nosotros. La libertad es el aliento, un aliento amplio y generoso del que yo disfruté y otros no.
    En América trabajas para la Fundación Alianza para el Progreso de John Kennedy. Lo llegas a conocer.
    -Una gloria de hombre, guapo, atractivo, sonriente. Hablaba de los temas políticos a ritmo de poesía. Siempre agradeceré haber sido elegida para aquel trabajo, como bibliotecaria, enseñando a leer y escribir a los campesinos, montando para ellos bibliotecas especializadas. Su lema era Un hombre, un libro. También conocí a su mujer, Jacqueline, vestida de seda, pero de carácter de acero. Hablaba castellano. No me extrañó su entereza y su valor en los momentos inmediatos a la muerte de su marido.
    Pero la América que tú conoces va a ser al poco tiempo lugar también de dictaduras e insurgencia.
    -Recuerdo la entrada de Castro. Así como el lema de Kennedy fue Un hombre, un libro, el de Castro fue Un hombre, un arma. En lugar de convocar elecciones y ceder el poder, lo retuvo hasta el final. Castro ha sido una desgracia para su país y para América. Cuando escuchaba cómo le alababan aquí, pensaba: ¿cómo alguien puede estar aún en esa onda? Hizo una guerra durante dos años ayudado por los americanos, muriendo tantos jóvenes, para luego venderse a los soviéticos que pagaban más.
    ¿Qué echas en falta en tu vida?
    -Nunca he sido niña. No he tenido momentos de inconsciencia. No he trepado a un árbol sin pensar en el vacío. Desde que tengo memoria me di cuenta de que estaba en el exilio, que es tierra de nadie. Aprendí a andar sabiendo que un resbalón era mortal. Recuerdo que un día, observando a mi ama, que tenía problemas de salud, pensé: “Si le pasa algo, voy al orfanato”. Porque en el exilio no hay otra familia que la parental. Los abuelos, los tíos, el complejo familiar, está lejos. De algún modo eso me ha marcado. Siempre vas caminando con temor. Se aprende a sobrevivir.
    A la luz de hoy, ¿qué te ha ido bien en la vida?
    -Soy optimista de naturaleza y he tenido suerte. He vivido momentos esplendorosos, pues viví el final del franquismo. Me tocó presenciar el festejo del arribo democrático cuando aquella avioneta nos trajo a Manuel Irujo a Noain. Había miles de personas. Fue un júbilo para Navarra, luego se torció. Pero hay que ver lo positivo. Cuando amanezco me digo: hoy me va a pasar una cosa buena y una mala. Y tengo que balancearlo. Porque no somos ni tan sortudos ni tan desgraciados. Eso me ha ayudado mucho. En casa fuimos perdedores, pero nunca tristes. Aita, que era un intelectual, era más un hombre de risas. Y a mí me gusta reír. Pello reía mucho. Hoy vivo con mucha ilusión la marcha del Gobierno de Uxue Barkos.
    Y hablabas de que también has tenido suerte.
    -Suerte en las cosas importantes, porque hay cosas importantes y cosas que no lo son. La salud, mis hijos me han dado satisfacciones sin fin, mi matrimonio fue excelente, mis padres extraordinarios. Son cosas importantes. Hoy pienso que incluso ha sido bueno haber vivido con una cierta apretura desde el punto de vista económico, sobre todo en mi etapa de juventud.
    Estando en Alzuza, te tengo que preguntar por tu relación con Jorge Oteiza.
    -Iziar y Jorge me adoptaron. Ella era maravillosa. Lo atemperaba, lo moderaba. Nos reíamos mucho en aquellas tertulias bajo el techo de esta casa y en el de la suya, donde está ahora el Museo. Nunca entendí sus líos con Chillida; ni cuando se pelearon ni cuando, un día, se amigaron. La esencia de nuestra relación era la charla amena, el buen humor y las risas. Hablábamos e incluso discutíamos de América, de arte, de filosofía, de poesía… de Euskadi, siempre, y por más grave que fuera el tema, terminábamos riendo.
    Y ahora la vejez, que llega para quedarse.
    -Es un tema complicado. Sentir que el cuerpo no responde como antes y asumir la soledad cuando se ha ido tu amado compañero. Tengo miedo sobre todo a convertirme en una carga. Eso también me ha dado el exilio: la voluntad de no ser carga para nadie. Hasta ahora lo he logrado.
    UNA VIDA

  • fuente : http://www.deia.com/2017/03/26/sociedad/euskadi/nunca-he-sido-nina

lunes, 20 de marzo de 2017

EDICIÓN 2017 DE BUENOS AIRES CELEBRA AL PAÍS VASCO

LP NUEVAMENTE LA EDITORIAL VASCA EKIN - EKIN ARGITALETXEA ESTUVO PRESENTE EN EL "BUENOS AIRES CELEBRA AL PAÍS VASCO"

El pasado sábado 18 de marzo, se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires una nueva edición del "Buenos Aires Celebra al País Vasco". 

El "Buenos Aires Celebra" de este año, se dió en un marco por demás especial, ya que el Centro Laurak Bat, entidad organizadora, se encuentra cumpliendo 140 años de su fundación.

A partir del mediodía, y a lo largo de toda la tarde, un numeroso público se congregó para visitar la muestra consistente en stands temáticos de publicaciones, genealogía, euskera, turismo, artesanías, gastronomía vasca, entre otros, y espectáculos musicales y de danzas; a lo que se sumó un acto reivindicativo del "derecho a decidir", organizado por el movimiento "Gure Esku Dago".



Como en ediciones anteriores, la Editorial Vasca Ekin - Ekin Argitaletxea, de la ciudad de Buenos Aires, estuvo presente, siendo parte del stand Publicaciones -  Argitalpenak. 


En la imagen que se encuentra debajo de estas lineas, puede verse a su directora, María Elena Etcheverry de Irujo, junto a algunos de los libros publicados por la Editorial Vasca Ekin, llevados para la ocasión. 


Vista parcial de las publicaciones
expuestas en el stand
Danzas y música ocuparon un lugar
relevante desde  el escenario  principal.

Entre los stands se encontraban los del gobierno de
Comunidad Autónoma  de Euskadi (CAV)
 el del gobierno de Nafarroa,

Momento de reivindicación del "Derecho a Decidir",
organizado por "Gure Esku Dago"

miércoles, 15 de marzo de 2017

ELKARRISKETA / ENTREVISTA

  KULTURA  GETXO 2017-02-27 10:00

Arantzazu Ametzaga Iribarren: "Nire aitari entzun nion lehenengo hitza ‘Algorta’ izango zen, seguruenik"

Kepa Ugarte Martiarena
Arantzazu Ametzaga Iribarrenek (Buenos Aires, 1941) joan den martitzenean aurkeztu zuen "Contraviaje. De Nueva York a Gernika pasando por Berlín" (Ekin, 2015) liburua, aitaren jaioterrian, Algortan. Bingen Ametzaga Aresti euskal idazlea eta politikaria zuen aita, eta ama Mercedes Iribarren Gorostegi, Areetan finkatutako mutrikuar enpresari-familiakoa. Gurasoak Amerikara erbesteratu ostean, Argentinan jaio zen; "ametsetako herrira" itzultzeko aukera eduki du, gurasoek ez bezala.
Arantzazu Ametzaga Iribarren: "Nire aitari entzun nion lehenengo hitza ‘Algorta’ izango zen, seguruenik"

Noiz jakin zenuen erbesteratuen alaba zinela?

Beti jakin izan dut 1936ko Gerraren ondorioz atzerriratutako euskal herritarren alaba nintzela. Banekien Euskadi izeneko beste aberri bat geneukala eta noizbait bertara itzuliko ginela. Maletak prest genituen; izan ere, inork ez du espero erbestealdia 40 urtez luzatzea. Hala ere, askotan esaten diet nire seme-alabei nire bizitza emankorra izan dela, zentzu askotan; pertsona eta herrialde paregabeak ezagutu ditut. Tamalez, ez nuen haurtzaroaz gozatu; Buenos Airesen jaio arren, nik ere sumatzen nituelako atzerriratu behar izanagatik gurasoen kezka eta minak. Atzean utzi zuten hori guztia neurea ere bazen, zentzu batean.

Idatzitako liburuetan igar daiteke erbestealdia?

Argentinan, Uruguain eta Venezuelan bizi izan naiz; Caracasen jaio ziren nire lehenengo hiru semeak: Xabier, Peio eta Mikel. Herrialde horietako guztietako lagunak ezagutzeko aukera izateaz gain, euren historia ikasi nuen; izan ere, Bibliotekonomiako ikasketak egin nituen, Humanitateen arloan. Historiaren bidez, eurak hobeto ezagutzen ikasi dut. Eta hori derrigorrean islatu behar dut idazten ditudan liburuetan.

Zeini esker zaletu zinen idaztera?

Aitarekin hasi nintzen idazten, Bingen Ametzagarekin (Algorta, 1901 - Caracas, 1969). Beti diot nire aita izateaz gainera, maisua ere bazela. Bera algortarra zen, eta abokatua. Bere lanak idazteaz gainera, Literatura Unibertsaleko autore klasikoen liburuak euskarara itzuli zituen; izan ere, berarentzat erronka handia zen William Shakespeare (Ingalaterra, 1564- 1616) bezalako idazle handien obrak gure hizkuntzan ere irakur zitezkeela frogatzea. Erbestealdiak gabezia ugari eragin arren, itzulpengintzan jardun zuen, musu-truk.

Zelan hartu zenuen aberrira itzultzeko erabakia?

Algorta gogoan zeukala, Caracasen hil zen aita. Bitartean, urte luzez nire bikotekidea izan zen Peiorekin ezkondu nintzen, Manuel Irujoren (Lizarra, 1891 - Bilbo, 1981) iloba zena; euskal herritar bihurtzea ala amerikarrak izaten jarraitzea aukeratu behar genuela uste genuen biok. Horrez gainera, bere osabaren oinordeko politikotzat zeukaten nire senarra, eta Nafarroan EAJ alderdia berrantolatzeko enkargua eman zioten. Zeregin hori aurrera ateratzeko asmoz, aberrira itzuli ginen. Nafarroan ezkutuan zegoen euskal nazionalismoaren ahotsa ozen entzunaraztea lortu zuen Peio Irujok (Biarritz, 1940 - Iruñea, 2008). Gainera, esan behar dut ez naizela inoiz damutu Caracasetik nafarren lurraldera etortzeaz.

Nafarroaz gainera, gainontzeko euskal lurraldeak gogoan eduki dituzu beti zure liburuetan.

Nafarroan bizi naiz; Iruñean jaio zen nire laugarren semea, Enekoitz. Gainera, eleberri historikoak idazteko, Arturo Campiónen (Iruñea, 1854 - Donostia, 1937), Manuel Irujoren eta beste hainbat nafar handiren bizitzetan murgildu nintzen. Hala ere, egia da, gainontzeko lurraldeak ez ditudala inoiz ahaztuko. Aitaren aldetik, bizkaitar peto-petoa naiz; baina, amari esker, gipuzkoarren, nafarren, arabarren eta lapurtarren odola daramat zainetan. Euskal herri guztiak maite ditut.

Algortan aurkeztu zenuen liburuan, istorio bi nahasten dira, ezta?

Bai. Istorio bi kontatzen ditut Contraviaje. De Nueva York a Gernika pasando por Berlín (Ekin, 2015) izenburuko liburuan. Alde batetik, gaurkotasunarekin pareka dezakegu: Julene izeneko liburuzaina euskal gazteriaren etorkizuna balitz bezala irudikatzen ahalegintzen naiz. Beste alde batetik, iraganaz ari naiz; Jose Antonio Agirre (Bilbo, 1904 - Paris, 1960) lehendakariak egin behar izan zuen bidaia arriskutsua dut hizpide. Liburuzaina den Julene, lagun baten bitartez, iragan ilun eta beldurgarri horretan murgilduko da; Adolf Hitler (Braunau, Bohemia, 1889 - Berlin, 1945) eta Gestapo atzetik dauzkan gizon batekin topo egingo du. Berlinen galduta egon arren, garaile aterako da Jose Antonio Agirre. Errealitate bi islatu nahi izan ditut: batetik, etorkizun oparokoa ez zirudien iragana; bestetik, itxaropentsua dirudien oraina.

Zein mezu helarazi gura diezu irakurleei?

Gaur egungo egoera ona dela, Euskadin. Bestalde, 1936ko Gerra osteko urteak gogorrak izan arren, ez ditut orain horrela ikusten. Adibidez, politikaren arloan, garai horretan ereindakoak balio izan digu kendu izan ziguten gauzetako batzuk berreskuratzeko. Euskara ere hobera doa pixkanaka; 1950ean, gure hizkuntza hiltzat ematen zuten nire aitak, Telesforo Monzonek (Bergara, 1904 - Baiona, 1981) eta euskararen arloan zebiltzan askok. Jazarpena itzela izan zen. Hori guztia igar daiteke Contraviaje. De Nueva York a Gernika pasando por Berlín liburuan.

Berezia da zuretzat liburu bat berton, Algortan, aurkeztea, ezta?

Bai. Nire ametsetako herria da Algorta. Seguruenik, nire aitaren ahotik entzun nuen lehenengo hitza horixe bera izan zen; egun guztietan hitz egiten zidan bere herri maiteaz.

Jose Antonio Agirre hurbiletik ezagutu zenuten?

Bera ere algortarra zen. Bestalde, Jose Antonio Agirrek buru izan zuen lehenengo Eusko Jaurlaritzan Lehen Hezkuntzako zuzendaria izan zen nire aita; berak eman zien izaera juridikoa ikastolei. Nire aitaren lagun mina zen lehendakaria; etxekoez bezala hitz egiten genuen hari buruz. Nik Montevideon ezagutu nuen; argazki batean agertzen naiz Agirrerekin, poxpolinez jantzita, lore-sorta bat eskuetan daukadala. Karisma handiko gizona zen; begiratzen zintuenean, munduan zu bakarrik existitzen zinela ematen zuen. Garai hartan Euskadik behar zuen gizona izan zen Agirre.

Zer irizten diozu euskal estatuari eta erabakitzeko eskubideari ?

Ezin dugu ahaztu behin baino gehiagotan izan garela estatu; Baskoniako dukerria izan zen lehenengoa. Bestalde, Nafarroako Erresuma euskal estatu handi bat izan zen; pixkanaka kendu egin zigutena. Hori guztia idatziz dago jasota gure historian. Hartara, badaukagu zertan oinarritu. Nire ustez, giza eskubideen artean dago autodeterminazioa; euskal herritarrok horretaz baliatzea erabakitzen badugu, besteek errespetatu egin beharko dute. Madrilen edo Parisen dagoena dagoela, errespetatu egin beharko du. Hala ere, badakit ez dela horren erraza. Kar, kar.

Atlantikoaren beste aldetik, zelan ikusten dute Euskal Herriaren gaur egungo egoera?

Egin dezakeguna baino gehiago eskatzen digute batzuetan. Kontuan hartu behar dugu, batez ere Argentinan eta Uruguain, eta neurri batean Txilen ere bai, karlistaden ostean ihes egindako euskal herritarrek sortutako komunitateez ari garela. Gure foruak defendatzeko azkeneko gerra 1876an amaitu zen; ordurako, 1878an, existitzen ziren euskal etxe batzuk, oso oinarrizkoak, Buenos Airesen eta Montevideon. Horrek argi adierazten du herritar horiek sentitzen zuten deserriratzea. Aldi berean, nekaezinak ziren euren ideiak defendatzeko orduan. Caracaseko euskal etxeari dagokionez, 1936ko Gerra amaituta, ihesean zihoazen euskal herritarrek zabaldu zuten, 1940an; hamar urte beranduago inauguratu zuten gaur egun zutik dagoen zentroa. Esan daiteke luxuzko enbaxadak dauzkagula munduko kontinente guztietan: Amerikan, Boisetik eta Nevadako inguru horretatik guztitik Argentinako panparaino, euskal etxeak aurkituko ditugu.

Zertan lagun dezake euskal diasporak euskal gatazka konpontzen laguntzeko?

Beharrezkoa den heldutasun-mailara eta hurrengo pausoa emateko batasun-mailara heltzen garenean, oso lagungarriak izango dira euskal etxeak, nire ustez. Gure alde hitz egin dezakete botere-guneetatik hurbil dauden zentro horien guztien ordezkariek. Oso sinbolikoa izango da, beharbada; baina, ezin dugu ahaztu Gernikako arbolaren kimu bat dagoela Buenos Aireseko Etxe Arrosaren aurrean; bertan kokatzen da Argentinako presidentearen bulegoa. Horrez gainera, beste kimu bat dago Washingtonen, kapitolioan.

Zein pauso eman beharko litzateke bake-prozesua helmugara iris dadin?

Nik uste dut ondo goazela: mila urtetan ez dugu lehendakari abertzalerik izan Nafarroako Gobernuan; bestalde, nazionalistak dira Hegoaldeko lau hiriburuetako alkateak. Horretaz gain, Baionan inoiz ez dugu izan Jean-Rene Etxegarai bezalako ordezkaririk. Frantziako iraultzak kalte izugarria egin zigun euskal herritarroi; gaur egun, aldiz, herri-elkargo bakarra dago Ipar Euskal Herrian. Hala ere, idazlea baino ez naiz.

Pausoak eman dira...

Ez dut indarkerian sinisten; beste arrazoi batzuen artean, armak eskuan izan ditugunean beti irabazi gaituztelako, eta oso nekagarria izan delako herriarentzat. Biolentzia, heriotza eta gizakia iluntasunera eraman dezaketen kontu guztiak gorroto ditut. Gaur egun, ordea, batasuna harilkatzen goaz pixkanaka; herria osatzen goaz.

Liburu-egitasmorik badaukazu eskuartean?

Alsina itsasontziaren bidaiaz hitz egingo dut hurrengo eleberrian; gutun ezberdinak bailiran idatzi dut. Hala ere, ez dakit noiz argitaratuko dudan. Nire gurasoak 1941eko urtarrilaren 15ean atera ziren Marseillako portutik, Alsina itsasontzian; zehazki 1942ko apirilean heldu ziren Buenos Airesera.
Fuente : http://hiruka.eus//getxo/1487781892534

viernes, 10 de marzo de 2017

LA EDITORIAL VASCA EKIN EN LA HISTORIA DEL PUEBLO VASCO

En Diario de noticias de gipuzkoa 
TRIBUNA ABIERTA

El libro es la artillería del pensamiento

POR IÑAKI ANASAGASTI - Miércoles, 8 de Marzo de 2017
tribuna
Haga usted la prueba. Pregunte a un político, a un periodista, a un profesional de lo que sea, a un alderdikide... sobre el libro que están leyendo, si es que están leyendo alguno en este país de ágrafos y pocos lectores. Seguramente, le contestará con el nombre del libro que está de moda, o con literatura de cinco quilates como algo de Camus o Rabindranath Tagore. Pero casi nunca le dirá que tiene entre sus manos un libro de la factoría jelkide. Queda como de andar por casa. Quizás sea así o porque no se editan libros de esa factoría del PNV o porque estos tienen mala distribución o porque no da tono hacerle propaganda a lo doméstico. Ir a cualquier librería en Euzkadi y ver todas sus estanterías llenas de historias que como vascos nos importan un pito o son muy agresivas y manipuladoras contra nuestra historia es algo que siempre me ha llamado la atención, sobre todo por la poca respuesta que ofrecemos. Eso sí. Se nos llena la boca de la palabra identidad, pero nuestra identidad y nuestras historias las seguirán contando otros y mal.
¿No hay historias que sacar del pozo de estos 80 años? Pues sí, las hay a cientos. Y no digamos de las gentes que sufrieron persecución, encarcelamiento y exilio. Pero salvo los dos libros de Aguirre y Leizaola, alguno de Irujo y Galarza, y recopilaciones varias, esa vaca no produce ni un litro de leche. Por lo menos, antes, en tiempos de Franco, gentes nacionalistas de posibles donaban alguna cantidad para que se editase o el libro de Steer, o La causa del Pueblo Vasco de Landaburu o Los vascos no somos españoles de Pantaleón Ramírez Olano... pero pare usted de contar. Y no se dan cuenta nuestros nuevos ricos de hoy que un libro se edita y queda, que una película se filma y queda, que una recopilación de testimonios orales se graba y queda. Pero nada de esto se hace, fundamentalmente o por falta de sensibilidad y conocimiento, o porque solo se valora lo efímero.
Pero no siempre fue así. Ahí está la historia de la editorial Ekin, una obra quijotesca, imposible de realizar hoy con la mentalidad de vuelo gallináceo que impera en nuestro país y mucho menos de gente llamada principal con mente de alicatado funcionario, de esos que solo buscan la pequeña excusa para no hacer nada. Llama la atención que con solo el coste de esos cócteles que llenan las páginas de los periódicos, se podían sacar del armario historias y más historias, editadas en papel reciclado, para que por lo menos no se pierdan. Tengo ejemplos de historiadores jóvenes que han tocado la puerta de nuestros palacios y han recibido el mismo trato que recibió Mariano José de Larra cuando escribió aquello de “Vuelva usted mañana”. La falta de sensibilidad, de una mínima cortesía y profesionalidad, espanta en estos años de conmemoraciones redondas como son los 80 años de aquella tragedia.
Por eso quiero recordar a Don Manuel de Irujo, que tuvo varios hermanos. Uno de ellos, Andrés, fue su secretario en el Madrid sitiado, en Barcelona y en París. Salió de Francia en 1940, después del convenio de Vichy y la partición de Francia, tras ser retenido por Leizaola, quien le pidió que se quedara con él cuando Andrés tenía decidido marchar a Inglaterra con su hermano Manuel. La protección de Argentina y algún otro país le permitieron pasar por Casablanca, Lisboa, Río de Janeiro y por tren llegar a Buenos Aires. Allí pensó que algo tenía que hacer por su patria y para ello habló con el exconsejero de Comercio del Gobierno Vasco y delegado en Argentina, Ramón Aldasoro, ante quien sostuvo la idea de organizar una propaganda seria por medio del libro. A Ramón Aldasoro le pareció una empresa importante, demasiado para la Delegación, que ya tenía desde hacía poco más de un año, el Euzko Deya, y consideró que se debía hablar con el expresidente del EBB, el tolosarra Ixaka López Mendizabal. Así lo hizo y a este le pareció una buena idea. También habló con los navarros Cunchillos y Archanco, quienes consideraron que era demasiada pretensión de su parte, pues nadie tenía un peso y una editorial lo primero que necesita es dinero.
El único camino abierto para la idea de la editorial que difundiera nuestra historia de pueblo perseguido y los valores vascos en el mundo, fue el conocido editor y patriota López Mendizabal. Pero a éste le interesaba editar obras de cultura exclusivamente y eso a Andrés Irujo no le bastaba. Quería y pretendía recoger además la importante obra que tantos habían realizado en la guerra. Estuvieron días en esa discusión, hasta que por fin determinaron hacer dos secciones: Biblioteca de cultura vasca y obras de actualidad. Y decidieron que al hacer público su manifiesto y proyecto se refirieran solamente a la primera sección, porque pensaron que la segunda podría tirarse con la firma de otra editorial. Pero la mezcla que ello les crearía en la contabilidad era demasiado complicada.
Una vez sentadas las primeras bases, comenzaron su camino, presentándose a don Sebastián de Amorrortu, en su día editor de Sabino Arana y que era en Buenos Aires el dueño de un taller gráfico importante. Les recibió admirablemente y pudieron explicar y luego desarrollar ante él su quijotesco proyecto. Amorrortu entendió muy bien el problema, la orientación exclusivamente cultural de Ixaka y la marcada por Andrés Irujo con libros que recogieran lo realizado en la guerra por los gudaris y personalidades vascas. Él, como discípulo y colaborador de Sabino, y con tratos incluso profesionales con Daniel Irujo, padre de Andrés, les animó con lo uno y con lo otro, porque los dos aspectos los consideró complementarios e interesantes. Pero además les dio su colaboración y el crédito necesario para iniciar la empresa y para que pudiera asegurarse su continuidad: “En cuanto tengan unos originales hagan el favor de traerlos para comenzar la composición”. Salieron de allí como con traje nuevo después de la visita a don Sebastián y la ratificación, en cierto modo, de alguno de sus hijos, con los que pudieron hablar sobre el tema. Así nació la editorial Ekin en Buenos Aires.
A esta obra dedicaron su vida tanto Ixaka como Andrés. Solamente así se explica que sin un peso llegaran a tirar más de cien títulos y que hicieran nuevas ediciones de alguno de ellos. Lamentablemente, en 1949, acaso un poco antes, Ixaka comenzó a perder su vista y tuvo que ser operado. Desde entonces, su capacidad disminuyó hasta que quedó ciego. No obstante, dictaba a alguna de sus hijas sus trabajos, pero su labor en la editorial llegó a ser casi nula. Esa fue la razón principal por la que ampliaron la sociedad con Pello Irujo, hermano de Andrés, y con Xabier, hijo de Ixaka, en 1951. Pello tuvo que dejarlo por un problema de impuestos y Xabier, a quien su padre cedió su participación, cedió sus cuotas sociales a la esposa de Andrés, María Elena, que es quien lleva en la actualidad el proyecto.
La marcha de Ekin, aunque sin pretensiones, estaba asegurada, pero comenzó la época de la inflación en Argentina y, naturalmente, se vio afectada en un crédito que le permitía desenvolverse bastante bien, crédito absolutamente necesario cuando se carece de capital. En realidad, capital tiene Ekin, pero en libros acumulados y en las bibliotecas, que ojalá muchos sean reeditados, pues son hoy completamente desconocidos y tienen gran valor. Algunos están agotados. Y hubo un tiempo en que estuvieron con deseo de reproducirlos con adiciones de los autores. Las utilidades de Ekin las destinaban a la Colección Aberri ta Azkatasuna, destinada a la formación de la juventud de Euzkadi, que se regalaba a la resistencia, a la que le llegaba por medio del PNV.
Lo mejor de esta historia de gente altruista es que Ekin sigue existiendo. La esposa de Andrés Irujo, María Elena, continúa la labor. María Elena y Xabier Irujo se reunieron en Lizarra y Ekin sigue en marcha y desde 2015 han sido editados cinco buenos títulos de la Colección Cultura Vasca en solo un año. Pero no sé si con una editora nacional o ayudando a editoriales que imprimen libros minoritarios se podría evitar la pérdida de un legado escrito en el exilio por Tellagorri, Galíndez, Iñurrategui, Landaburu, Leizaola, Basaldua… Porque este acerbo no se puede perder.
Nos hacen falta ediciones baratas, de letra gruesa y papel reciclado, de temas de actualidad y de recuerdo de estos 80 años cargados de olvido, como cierre escrito de unas historias que tenemos la obligación de divulgar para que la cadena no se rompa. Y, también, para que tanto preboste a la violeta, cuando le pregunten qué libro está leyendo, tenga la militancia de hacer honor a este esfuerzo de quijotes.
Fuente : 
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/03/08/opinion/tribuna-abierta/el-libro-es-la-artilleria-del-pensamiento 

lunes, 27 de febrero de 2017

PRESENTACIÓN EN BIZKAIA.

Afiche invitando a la presentación
FUE PRESENTADO EN ALGORTA, 
"CONTRAVIAJE", DE ARANTZAZU AMEZAGA


Fotografía tomada durante la presentación. 
El pasado lunes 21 de febrero, fue presentado en Algorta, Bizkaia, el libro "Contraviaje" de la escritora Arantzazu Amezaga, publicado a través de la Editorial Vasca Ekin - Ekin Argitaletxea. 

La misma se llevó a cabo en la Argortako Kultur Etxea - Casa de Cultura de Algorta. 

Como bien se dice en la convocatoria : 
"Esta apasionante novela histórica fluye a través de dos tiempos históricos vinculados a su personaje central, Julene. En 2006 la protagonista obtiene un lote documental en una centenaria librería de Nueva York que la retrae al pasado, mientras vive un intenso romance auspiciado por una vidente que despliega sus cartas de Tarot en una posada berlinesa. El lector es arrastrado, entre bambalinas, de mano del lehendakari Jose Antonio Agirre a través del Berlín de 1941, cuando disfrazado y con la documentación que le procuraron los cónsules americanos de la capital alemana, supo escapar de la Gestapo en el apogeo del poder de Hitler y alcanzar las costas de Brasil. Una vez en América, el lehendakari sería recibido por la asamblea nacional uruguaya con honores de jefe de gobierno. En Contraviaje cohabitan la minuciosidad histórica con potentes descripciones de personas ligadas en un viaje a través de situaciones y ciudades de América y Europa, tanto de 1941 como de 2006."

domingo, 29 de enero de 2017

ORIGEN DE LA PALABRA ...

En blogs deia (*)

renacimiento-06

Por Félix Mugurutza

En el euskera no existe ni de lejos otra palabra tan grandiosa como nuestro AGUR. Se mire por donde se mire es sublime: en lo referente a su extensión geográfica ocupa todo el territorio del euskera, no tiene variantes dialectales de ningún tipo (inaudito en nuestro idioma) y, por otra parte, es el vocablo con mayor aceptación y uso social, incluso entre los que no saben euskera. Es la palabra-llave de la que primero se valen los extraños que desean integrarse en Euskal Herria, la que les abre la puerta a las mil y una maravillas de nuestra cultura, idioma y país. Es también la palabra de nuestra lengua que primero ofrecemos para que todos la compartan con nosotros. AGUR es, al fin y al cabo, el vocablo con el que los vascos abrazamos y besamos el universo que nos rodea…
Y esta reflexión no es fruto de una enajenación momentánea o porque me desborde la pasión. No… Ya en el año 1588 se dijo al hablar retrospectivamente de ella que «esta palabra de “agur” era tenida en mucha y muy gran veneración, grandeza y cortesía y tal que ninguna otra se le igualaba».
Veneración… grandeza… inigualable… Y nosotros mientras, ¿a qué jugamos? ¿qué hemos hecho mal, dónde nos hemos extraviado para usarla sin darle importancia alguna, sin reparar en ella, para no caer arrodillados sintiéndonos dichosos de que haya amanecido un nuevo día en que poder usarla y gozarla…?
PALABRA DE IDA Y VUELTA


Aunque ahora la usemos fundamentalmente como fórmula de despedida, en origen fue un saludo ambivalente, tanto para dar la bienvenida como el adiós. De ahí que aún en muchos lugares se interprete el himno “agur jaunak” para recibir –y no despedir– a aquellos personajes distinguidos, honoríficos o autoridades a los que se les quiere hacer gala de los mayores honores. Era, por así decirlo y como tantas veces se ha recordado, algo similar al “salve” o al “ave” de los romanos.


Hoy en día, y especialmente en en Ipar Euskal Herria, aún es común el uso de “agur” como saludo de distinguido de recepción, por ejemplo al encabezar una carta, en oraciones (“Agur Maria”…).
UN SALUDO Y MEDIO


Era tal la grandiosidad que encerraba en sí la palabra “agur” que no podía deshonrarse repartiéndola por el mundo sin miramiento o mesura alguna. Y es que, en realidad, al usar otras fórmulas como “mila esker” o “esker mila” (‘mil gracias’) estamos dando a entender que esas “esker” están devaluadas, que poco han de valer para ofrecerlas así, a millares.

El “agur” es otra cosa. Mucho más solemne y excelso, sin duda. Nada apto para excesos y aspavientos. Así, cuando queremos echar el resto, cuando por la situación o el personaje necesitamos exhibir el máximo boato en nuestro saludo de recepción, usamos la fórmula clásica “agur eta erdi”, “agur t’ erdi” que no es sino ‘un agur y medio’. No somos los vascos gente de exuberancias como puede verse…
Tal era la excelsitud de nuestro vocablo, que los vascos usamos el verbo “gurtu” para referimos a ‘adorar, venerar’ algo en su máxima intensidad, referido a divinidades, santos, etc. Es una vez más, un derivado de “agurtu”, es decir, ‘hacer agur”, porque nuestros antepasados no quisieron renunciar a ese extraordinario punto de partida para edificar aquella nueva palabra, aquel nuevo altar con el que ofrendar a los dioses. Un auténtico tesoro, insisto…
USO CLASISTA


No es que en sí el saludo “agur” fuese clasista sino que en su antiguo uso quedaba reflejada la estratificación social de otras épocas. ¿Y por qué decimos esto?

Pues porque no sabemos cómo eran los tratos sociales habituales, simples, diarios. Pero sí tenemos constancia de que la palabra “agur”, por ser tan grandiosa, reverente y solemne sólo podía usarse para dirigirla a gente de un estatus igual o superior: «…en tiempo antiguo se encaminaba e dirigía por los inferiores solamente a sus superiores y parientes mayores e no a otros ningunos de menos autoridad y dignidad» tal y como se recoge en torno al año 1588 (Ibargüen-Cachopín).
Debía ser una expresión muy común pero a su vez añadiéndoles grandes dosis de veneración cada vez que se usaba, sentido que hoy hemos perdido: «Bien sabéis que el modo y explicación ordinaria de nuestra salutación es “agur, jauna”. Y con ser tan usada entre los nuestros, como el “beso las manos” en los romancistas» (año 1607, Balthasar de Etxabe).
ADIO, AIO, KAIXO…


Desde luego que “agur” era una palabra con fuerza, de raza, la mayor ostentación léxica que podían hacer nuestros antepasados. Nada que ver con ese “adio” (pronunciado a menudo “aio”), más común en los dialectos centrales, y que no es sino el castellano “A Dios” (‘a Dios te encomiendo’). Por no hablar del “kaixo” de chirigota ese, relativamente nuevo y que es en realidad la contracción de la expresión mezcla de castellano y euskera “¿qué hay txo?”, una especie de ‘¿qué pasa, tío?’. Tal cual.

Desde luego que, ni uno ni otro llegan ni de lejos a lo que fue, a cómo se percibió o se sintió nuestro “agur”.
AGUR, ABUR


Y tal fue la robustez de nuestro saludo que marcó tendencia y fuimos capaces de embelesar con ella a otras comunidades lingüísticas cercanas, porque soñaban con poder gozar ellos también de una palabra así, tan perfecta. Por ello el castellano, aún hoy en día, usa y admite como propias las palabras “agur” y su interjección derivada “abur”, reconociéndolas como préstamos lingüísticos cogidos del euskera.

ORIGEN DE AGUR


Pero donde las dan las toman. Y esa palabra-saludo que hoy usan millones de hablantes (tanto a través del euskera como del español) también la fraguamos en su día los vascos valiéndonos de influencias externas. Su origen está inspirado en el latín vulgar “agurium” de donde también surge la palabra castellana “agüero”. Y ese “agurium” procede, claro está, del latín clásico “augurium” ‘presagio, anuncio, indicio de algo futuro’ o, la palabra castellana “augurio”. Ahí actuamos con inteligencia y supimos sacar lo mejor de aquellos siglos de convivencia con los romanos. En cualquier caso, que nadie dude que la palabra “agur” es vasca entre las vascas y nuestra seña de identidad.



ATRAER LA SUERTE


Al regalar un “agur” a alguien, en realidad le estamos deseando lo mejor. Incluso podríamos ir más allí y afirmar que, en esas épocas en que se forja el término, el citar esa palabra mágica suponía hacer un llamamiento para intentar atraer con ella a aquellas buena suerte y prosperidad tan necesarias.


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AGUR ETA OHORE



Para acabar, me gustaría traer hasta estas líneas la expresión clásica vasca, “agur eta ohore”, ‘agur y honor’, el mayor homenaje que a algo o a alguien se le puede ofrecer por medio de unas palabras. Y quiero dedicárselo a esa bendita palabra “agur”. De pasado ilustre y glorioso, cabalga ya para batallar por la conquista de nuevos territorios, los del futuro. Pero no necesita de artilugios belicosos para ello, porque ella en sí es la mejor de las armas que han defendido esta tierra y pueblo: el arma del saber dar la bienvenida, la de la hermandad, la de desear lo mejor al que tenemos al lado, la del abrazo al extraño, la del llanto de los que se van… Hay que sentirla y llevarla con orgullo por el mundo como siempre se ha hecho. Porque agur es nosotros y nosotros somos agur. Agur, agur eta agur…

(*) Fuente : 
http://blogs.deia.com/arca-de-no-se/2017/01/28/el-enigma-de-nuestra-palabra-agur/