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martes, 29 de marzo de 2016

HISTORIAS DEL ABERRI EGUNA

En  DEIA / HISTORIAS DE LOS VASCOS


EL  VIAJE  CLANDESTINO  DE  UN LEHENDAKARI  A  GERNIKA 

Se cumplen cuarenta años de la audaz visita que realizó a Gernika el lehendakari Jesús María de Leizaola, tras pasar 37 años de exilio, para tomar parte en la celebración del Aberri Eguna de 1974
Un reportaje de Luis de Guezala


Volver, con la frente marchita,
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir, que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
que febril la mirada 
errante en las sombras
te busca y te nombra.
Vivir,
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo,
que lloro otra vez.

ES muy posible que a Jesús María de Leizaola le viniera a la cabeza la melodía y la letra de este tango, que cantara Carlos Gardel, mientras miraba por las ventanillas del coche que le llevaba a Bilbao. Conducido el vehículo por Primi Abad, tras haber cruzado clandestinamente la muga, Leizaola veía de nuevo el paisaje de Gipuzkoa y Bizkaia tras, no ya veinte años, sino, casi el doble, nada menos que 37.

Jesús María de Leizaola es un personaje histórico muy singular. Recordado como miembro del Gobierno vasco presidido por José Antonio Agirre y luego como sucesor suyo y segundo lehendakari durante dos décadas hasta el final del franquismo, su imagen como político y erudito es quizás la que más ha trascendido. Pero fue también, en mi opinión, aunque pueda parecer contradictorio, un hombre de acción.

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En 1922 su protesta ante una visita del rey de España, Alfonso XIII, con una pancarta en la que reivindicaba la creación de una Universidad Vasca, le supondría ser apresado y conducido por la Guardia Civil, ¡a pie y esposado! nada menos que desde Gernika hasta Amorebieta.
Quince años después, como recordara recientemente en esta misma sección Xabier Irujo, fue el último miembro del primer Gobierno vasco en abandonar Bilbao momentos antes de su ocupación por el ejército franquista. Consiguiendo, al arriesgar de esta manera su vida, que fueran respetadas las de los centenares de prisioneros fascistas y de derechas que fueron liberados, así como que Bilbao no fuera incendiada ni destruida. Como dijera de él George Steer: “Sería difícil exagerar el valor y la sangre fría de Leizaola aquella noche”.
Y, cuatro décadas después, volvía a protagonizar un acto insólito, de resistencia a la dictadura del general Franco, siendo ya casi octogenario. Arriesgándose de nuevo para poder rendir homenaje al Árbol de Gernika como lehendakari, burlando a su vieja enemiga, la Policía española. La idea parece ser que fue de Iñaki Durañona, transmitida a Martín Ugalde y Mikel Isasi, y este último se la comunicó a Fede Bergaretxe, responsable de la Resistencia vasca y miembro del Euzkadi Buru Batzar de EAJ/PNV. Cuando éste transmitió la idea al resto del EBB, al principio fue general la opinión de que era una ocurrencia descabellada, pero Fede Bergaretxe y Txomin Saratxaga fueron convenciendo al resto hasta lograr la aprobación por parte de Juan de Ajuriaguerra, con la condición de que se asegurara que no hubiera ningún riesgo en los pasos de la frontera.
Algunos años después, Imanol de Aberasturi recordaba y podía hacer pública, tras la muerte del dictador, en la revista Euzkadi, la sorpresa que a él y a otros abertzales convocados para aquel día en Gernika, les había supuesto ver aparecer allí al lehendakari Leizaola.
De Bera a Getxo Tres antiguos gudaris, Primi Abad, Deunoro Totorika e Hilario Zubizarreta habían acompañado el día anterior a Jesús María de Leizaola en su paso clandestino de la muga por Bera, tras un intento fallido por Behobia, y en su viaje hasta Bilbao. Allí Fede Bergaretxe aparcó en la puerta de la basílica de Begoña junto al coche en el que había venido Leizaola. El lehendakari pasó discretamente de un coche a otro sin que nadie se percatara de su identidad, siendo las nueve de la noche y coincidiendo con el final de la misa del sábado de Gloria.
De allí se dirigieron, por el puente de la Salve, hasta Deusto. Pasaron por donde se hallaba el antiguo astillero Euskaldunallamando la atención de Leizaola los numerosos barcos de gran tonelaje allí atracados. Al llegar a la altura de Altos Hornos, pidió parar el coche para contemplar toda la zona de la margen izquierda y el complejo industrial (“nuestra gran fuente de riqueza” -dijo-) que su actuación decidida al final de la guerra había conseguido salvar.
El vehículo llegó finalmente hasta la casa en Algorta de Sabin Zubiri, que le esperaba en el garaje con la puerta abierta para cerrarla en cuanto entrara en él. En la casa le esperaban, junto a la familia Zubiri, Juan de Ajuriaguerra y Luis Mari Retolaza, así como varios periodistas extranjeros, entre ellos el redactor de Le Monde Dominique Puchin, reunidos para que la noticia de su presencia tuviera, posteriormente, reflejo internacional.
Al día siguiente, domingo de Resurrección y Aberri Eguna, Leizaola se dirigió a Gernika, pasando por Larrabetzu y Amorebieta. Llegó a la villa veinte minutos antes de lo previsto, lo que le permitió visitar en Sukarrieta la tumba donde en su día habían reposado los restos de Sabino de Arana. Al volver a Gernika, a las doce del mediodía, la Casa de Juntas se encontraba cerrada, pero los miembros de la Resistencia lograron convencer al bedel de la misma para que la abriera, argumentando que venía una persona ausente muchos años que quería ver el Árbol.
Imanol de Aberasturi recordaba el gran impacto que le produjo ver allí al lehendakari. “Solo ante el Árbol, erguido, aquel anciano de 80 años, representaba para todos los asistentes la prueba fehaciente de que Euzkadi vivía, que nuestro Gobierno estaba en la lucha y que no cedería hasta ser reconocida su personalidad”.
Sin llamar la atención Para evitar llamar la atención se había extendido la consigna de que no se profiriera ningún grito. Un coche estaba preparado para, en caso de necesidad, emprender la huida, pero al final no hizo falta. Con solo diez minutos de retraso sobre el horario programado, Fede Bergaretxe volvió a arrancar su coche para llevar al lehendakari hasta el grupo que volvería a ayudarle a pasar la muga.
Al poco de salir de Gernika tuvieron lo que Bergaretxe definió como un “contratiempo”, pero que era en realidad el tiempo o la Historia que les salía al camino por el que iban. Al atravesar el cruce de Zugaztieta que lleva a Montecalvo y al Balcón de Bizkaia,el anciano lehendakari recordó su detención y conducción por la Guardia Civil por aquella misma carretera, a pie y esposado, cuando era joven. Pidió parar junto a una pequeña ermita y, para desesperación de su chófer, se dirigió a ella.
Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que, pobladas de recuerdos,
encadenen mi soñar.
Al final llegaron a Autzagane, donde Leizaola volvió a reunirse con el grupo de sus antiguos gudaris, con media hora de retraso. En esta ocasión volvieron a Iparralde por el paso fronterizo de Behobia. De allí fueron a Donibane Lohizune, al frontón Jai-Alaide esta localidad donde se había organizado una comida para celebrar el Aberri Eguna. Las primeras palabras al dirigirse a los que le esperaban causaron sorpresa y entusiasmo: “¡Vengo de Gernika!”. El plan había salido perfectamente. La Policía española se excusaría diciendo que Leizaola no había estado realmente en Gernika y que todo había sido un montaje. Desde la izquierda abertzale se argumentaría que el viaje se había realizado en connivencia con la Policía española. Aun así, Telesforo Monzón enviaría un mensaje de felicitación a su antiguo compañero de Gobierno.
El periodista francés, que le había acompañado en su regreso a Iparralde, le preguntó, al despedirse, lo que había sentido al regresar ante el Árbol de Gernika y Leizaola respondió: “Que había venido a Gernika para explicar a los jóvenes que hacía casi 37 años que se había constituido el primer Gobierno de Euzkadi, que este Gobierno creó el Ejército vasco, a base de las milicias populares, que creó la Universidad vasca, empezando por la de Medicina y oficializó la bandera vasca. Que el Gobierno había cumplido su misión y que ahora correspondía a los jóvenes el seguirla, mejorándola y perfeccionándola”. Cinco años después Leizaola regresaría a Hegoalde, pero ya no de forma clandestina. Recibido multitudinariamente en el campo de fútbol de San Mamés, regresó para pasar el testigo a otro nacionalista vasco mucho más joven, Carlos Garaikoetxea, que presidiría el primer Gobierno vasco elegido tras la dictadura franquista.


Fuente: http://blogs.deia.com/historiasdelosvascos/2014/04/22/el-viaje-clandestino-de-un-lehendakari-a-gernika/

domingo, 27 de marzo de 2016

viernes, 25 de marzo de 2016

EDITORIAL VASCA EKIN ~ EUSKO KULTUR ETXEA


Celebración del

ABERRI EGUNA  ~2016 ~ DÍA DE LA PATRIA VASCA


Los vascos, unidos por un sentido profundo de pertenencia a una nación, cada año celebramos el ABERRI EGUNA  en aquellos lugares del mundo donde nos  encontramos, tal y como  viene haciéndose desde  el primer encuentro realizado en Bilbo en 1932.


Los esperamos para compartir la celebración
el 2 de abril a las 20:30 hs
en Lizarraenea,  calle México 1880,
ciudad de Buenos Aires


En esta ocasión compartiremos una reflexión
sobre “El Aberri Eguna, Antes, Hoy y Mañana”,
junto a María Elena Etcheverry

 Al finalizar brindaremos con los mejores
 deseos por el Aberri Eguna y el pueblo vasco.


Agur bero bat! / Un cordial saludo

martes, 22 de marzo de 2016

DOCUMENTOS HISTÓRICOS

BALLENEROS VASCOS

Como bien sabemos, los pescadores vascos, durante siglos, se dedicaron a la caza de la ballena. El artículo que se encuentra debajo de estas líneas contiene el primer documento hallado en el Archivo Notarial de A Coruña, en el que se hace referencia a tal actividad en las costas de Galicia. 

* * * * *
LA PESCA DE LA BALLENA POR LOS VASCOS EN CAYÓN EN 1563


Es de general conocimiento que desde la Edad Media los balleneros vascos acudían a las pesca de estos majestuosos cetáceos a las costas gallegas. Uno de los puertos elegidos era el de Cayón, para participar en la costera invernal y en el que poder realizar las faenas de despiezamiento, fundido de grasa u obtención de sain y salazón, a cuyo efecto le arrendaban el puerto y las casas necesarias a don Fernando Bermúdez de Castro, Señor de la Casa de Montaos, y de la mencionada villa.

Presentamos a continuación el primer documento existente en el Archivo Notarial de La Coruña sobre la caza de la ballena, y contrato para el ejercicio de la actividad en el mencionado puerto, en el que puede leerse:

“En la ciudad dela Corunna a veynte y dos dias del mes de abrill del año del señor de mill e quinientos e sesenta e tres años en presencia de mi el escrvno e notº pubº e de los tsº de yuso escriptos parescieron ende presentes el capitan martin de aRetola e Joannes de aRetola su hermano bezcaynos e vezinos dela Villa de saraus por si y en nre de los mas sus conpañeros que andan con ellos a la pesca de las ballenas por los quales siendo neszesario se obligaban e hicieron obligacion de Rato y se concertaron e contrataron con el Ylustre señor don hermando bermudes de castro questaba prese (presente) en la manera siguiente,
Que los dhos martin e joannes de aRetola dixeron que entranbos a dos Juntamente de mancomun e cada uno dellos por si e por el todo Renundo (renunciando) las leyes de duobus Regis de vendit ela ubtentica presente comita defide jusoribus y el benº de la division se obligaban e obligaron con sus pnas e vienes muebles e Rayces avidos e por aver de benyr y bendran con su armaçon y compañia a la pesca de las ballenas al puerto de Cayon que hes del dho Señor don hernando Bermudez la sazon primera que biene como lo han hecho en la sazon pasada y para certenidad dello se obligaron como dho es de benir a la dha pesca y puerto en todo el mes de Otubre primero bendº y si por caso contratpos contrarios no pudieren venyr a lo menos mandaran un honbre por tierra al dho puerto para que el dho senor Hernando tenga certidumbre de su venida donde no pasado el dho mes pueda aRendar el dho puerto a quien quisiere y benidos el dho senor don hernando les ha de dar las sus casas que en el dho puerto tiene para que en ellas biban y se acogan durante la dha pesca y deRitan la grasa como en la sazon pasada lo han hecho porque otra ninguna persona se pueda con ellos acoger dentro de la dha casa e por razon de las dhas casas y del dho puerto se obligaron entranbos a dos…de dar e pagar al dho senor…treynta y ocho ducados en dineros y mas una baRica de grasa y esto acabada dha sazon antes de que salgan de la dha casa y puerto… [Firmado] Domingos Gomez, Joannes de arretola, Pedro Vidal, Aldino de Carlebar [Rúbricas]. Paso ante mi. [Firmado] Alvaro Alonso ballo [Rúbrica]” (Archivo Notarial Coruña.Protocolo 1, folio 63, del escribano Alvaro Alonso Ballo, del número de La Coruña).
Como fiador actuaba el clérigo Pedro Vidal ” vº del dho pto de cayon “, persona que gozaba de gran solvencia y prestigio, y amigo de las partes contratantes.

Fuente: http://www.cronistadebetanzos.com/la-pesca-de-la-ballena-por-los-vascos-en-cayon-en-1563/

domingo, 13 de marzo de 2016

VIAJEROS EN EUSKAL HERRIA

WILHELM VON HUMBOLDT Y EL PUEBLO VASCO


Retrato de Wilhelm Von Humboldt
Fuente : https://ebooks.adelaide.edu.au

Introducción

Friedrich Wilhelm Christian Carl Ferdinand, barón de Humboldt, más conocido como Wilhelm Von Humboldt, fue un poeta, crítico literario,  político y viajero alemán. 

Llevado por su inquietud por conocer viajó al País Vasco por primera vez en 1799. Tras este primer viaje, dos años después pudo satisfacer su deseo de continuarlo.

En esta segunda oportunidad a la que acabamos de hacer referencia en el párrafo precedente, fue tomando notas. sobre temas como la lengua, la cultura, las costsu lengua, la cultura, el paisaje, las costumbres y las instituciones, entre otros. En base a ellas publicó su libro "Los Vascos", el que luego fuera traducido a varios idiomas.

A la descripción la acompañó con interesantes grabados.

Su labor, por aportar la visión que da sobre el pueblo vasco, un viajero, alguien que no es parte del pueblo que describe, tiene un valor muy especial. Nos ayuda a conocer, desde su particular mirada,  la vida , instituciones, costumbres, de la época en que fueron realizados.


Breve biografia de Wilhelm Von Humboldt

Nacido en Tegel, Prusia, Humboldt fue uno de los intelectuales de mayor reconocimiento y capacidad de su época. Todavía hoy en día se lo considera una referencia válida en lo suyo. 

Era hermano de otro gran científico, el naturalista Alexander von Humboldt.

Su campo de acción fue muy amplio. Era lingüista, poeta, crítico literario y político, y por la importancia de su trabajo ,  mantuvo relaciones con los grandes hombres de la cultura contemporáneos; tal es el caso de Goethe o Schiller. 

En el caso de Euskal Herria tuvo relación con  relacionón con Moguel, Astarloa o Prestamero.

Veamos algunas fechas significativas de su vida: 



1799
Recorrió por primera vez el País Vasco de paso a Madrid 
siguiendo  el camino real.





1801
Regreso para recorrer gran parte de nuestro país tomando
notas sobre su lengua,  su  cultura ,paisaje,  costumbres,  
instituciones,  etc. 

Escribió el libro Los Vascos, traducido a varios idiomas. 

1810
Fue ministro de Educación de Prusia y fundó la Universidad
de Berlín..



1815
Como diplomático, tuvo asignadas importantes  misiones, lo 
que lo llevó  recorrer gran parte de Europa
Representó a Prusia en el Congreso  de Viena, donde se logró
 un reequilibrio de Europa tras la derrota de Napoleón  y la 
restauración del absolutismo.




1820
Abandonó la política para dedicarse de lleno a la lingüística. 
Entre las 200 lenguas que se estima conoció, el euskera ocupó 
para él un lugar especial. 




Pueblos que recorrió en su viaje























A  través   de  sus  escritos   hace   un  recorrido   por  las 
poblaciones  visitadas   en    sus  viaje .  Ellas  son:  Maule
 (Mauléon),  Orreaga  (Roncesvalles),  Azpeitia y Azkoitia, 
Gernika, Bilbo (Bilbao), Gasteiz (Vitoria),Bergara, Markina,
Donostia  ( San Sebastián ),  Hondarribia  ( Fuenterravía ),
 Hendaia  (Hendaye),  Donibane-Lohizune (Saint-Jean-de-
Luz) y Baiona.

Para conocer más sobre sus apreciaciones y las ilustraciones
 que las acompañan se puede visitar la siguiente  página.
 http://www2.gipuzkoakultura.net/humboldt/pueblos_detalle.php


Temas abordados a partir de sus viajes.


Grabado 















Los temas abordados fueron la pesca, el caserío, la minería, 
los bailes, las mujeres, la vestimenta, sokamuturra, la pelota,
los fueros, el euskera, los vascos y el país de los vascos. 

Para pronfundizar estos temas y conocer las ilustraciones
que los acompañan, puede visitarse la siguiente página
 http://www2.gipuzkoakultura.net/

martes, 8 de marzo de 2016

EUSKERA

EL EUSKERA EN EL BÉARN


Mapa del territorio llamado Euskal Herria-
Fuente : es.wikipedia.org

Solemos relacionar al idioma vasco con un territorio determinado, al que se ha dado en llamar  Euskal Herria. 


Su importancia se hace evidente si decimos además, que su nombre puede ser traducido como "el pueblo del euskera."




También sabemos que la lengua vasca, en otros tiempos, llegó a abarcar un territorio muy extenso. De ese paso dan cuenta innumerable cantidad de nombres de lugares.

Fuente : www.kondaria.net



Este mapa que refleja precisamente  la máxima extensión alcanzada por el  euskera. 

Motivos  como  la previa  existencia  de  la  lengua  vasca  en la zona,  las relaciones históricas y de cercanía que han existido desde siempre  entre  los pueblos vasco  y bearnés, hacen al contexto que explica la existencia de pueblos bearneses en los que el euskera  es  considerada  su  lengua. 

 Es  el caso de Aramitze (Aramits en francés) Areta (Arette en francés) , Espiule, Eskiula  (Esquiule en francés), Jerontze (Géronce, en francés) Gestas, Hagoeta/Haute, Lichos, Nabas, Orin Osserain-Riareyte, Rivehaute, Saint-Gladie- Arrive-Munein y Tabaille-Usquain. 



sábado, 5 de marzo de 2016

PUBLICACIÓN / HISTORIA VASCA

'GENOCIDIO EN EUSKAL HERRIA',
DE XABIER IRUJO AMEZAGA

A partir de los hechos acaecidos en  Euskal Herria entre los años 1936 y 1947, surge una pregunta, cuya respuesta resulta fundamental para entender la historia vasca del siglo XX  :    ¿   se puede calificar como genocidio a lo ocurrido en suelo vasco entre 1936 y 1945? 

Es Xabier Irujo Amezaga, investigador y autor del libro "Genocidio en Euskal Herria", publicado por Nabarralde, quien aborda y esclarece el tema en el vídeo que se encuentra a continuación. 

    

miércoles, 2 de marzo de 2016

EUSKERA / HISTORIA

EL EUSKERA Y EL REINO DE NAVARRA


Por Aitzol Altuna Enzunza


“Nafarroak orduantxe galdu du bere independentzia eta beraz, euskarak galdu ditu bere erregeak, euskarari lagundu ahal izango lioketenak. Beraz, euskara gelditu da modernitatearen hasieran bere alboko hizkuntzek dauzkaten laguntzak gabe”. Joxe Azurmendi (Ur, Su, Lur. Dokumentala.1999).
Los nombres de los primeros reyes nabarros no dejan lugar a dudas sobre su origen baskón. Desde Eneko Aritza a su hermano Garçea Ximeno o su hijo Garçea (“el joven”) Eneko, aunque romanzados o latinizados como “Iñigo” y “García” en algunos documentos. Así lo explica también Tomás Urzainqui en su libro “Navarra Estado europeo”: “Los reyes de Pamplona y sus familias como se puede comprobar en el Códice de Roda del año 992, escrito en su palacio, se denominaban con nombres en euskara, lo que significa que ésta era la lengua cotidiana y palacieaga”
Pero la importancia de los reyes de Nabarra sobre el euskera no está en tener un origen baskón, sino en crear el paraguas político que explica la subsistencia del idioma baskón hasta el presente. Dos personas grandes conocedoras del tema como eran Antonio Tovar y Koldo Mitxelena, en una ponencia de 1968 lo tenían claro: “La lengua vasca se conservó probablemente porque los vascos como los cántabros se rebelaron contra los invasores y no llegaron a ser incorporados a los reinos francos y visigodos”.
El paraguas político vital para su subsistencia y desarrollo social que dio el reino de Nabarra al euskera es una cuestión en la que coinciden todos los historiadores. Por ejemplo Arturo Campión (s. XIX) en su libro “Nabarra en su vida histórica” sobre Sancho III el Mayor (1005-1035) sentenciaba: “Es de alabar que el rey mantuviese la cohesión, del elemento euskariano, poniéndolo debajo de un mismo cetro”. El medievalista bizkaino Anacleto Ortueta (siglo XX) sobre este gran rey europeo dijo: “Sancho III el Mayor eligió sabiamente las fronteras del Estado Vasco, pues los límites que dio a Navarra fueron los geográficos naturales. Es el genio tutelar de la nacionalidad vasca. Gracias a él vivimos como pueblo”.
No es un pensamiento exclusivo de los historiadores nabarros. El historiador español más influyente del siglo XX, Menéndez Pidal, era de la misma opinión: “(Sancho el Mayor) quiso unificar un gran reino navarro, predominantemente vascón por su lengua” y escribió en “España y su Historia”[1] sobre el mismo rey: “reparte sus estados entre sus cuatro hijos, apareciendo como uno de los más audaces estadistas estructuradores de fronteras y de pueblos, dejando al primogénito García (Gartzea) el solar de la dinastía, el antiguo reino de Navarra, homogéneamente vascón por su lengua”.
En otro documento de unos pocos años después y reinando el nieto de Sancho III, aparece la situación del euskera como lengua de la Corte Real Nabarra, se trata de una donación de 1060 que, según Mateo de Anguiano en “Compendio historial”, demuestra que “los reyes de Navarra de aquel tiempo utilizaban el euskara como lengua personal y natural”.
El rey Sancho VI el Sabio (1150-1194) dará un gran giro a la política nabarra en todos los ámbitos. Es con este rey cuando el euskera aparece denominado como “lengua nabarra”. Se trata de un documento del año 1167 entre el obispo de Pamplona y el conde Bela, los cuales dejan escrito que el euskara (al que llaman “lingua navarrorum”) es el idioma nacional de los nabarros, es decir, del Reino de Nabarra. Pactaban sobre la hacienda de Arimeria perteneciente al Santuario en honor a San Miguel de Excelsis de Aralar, cuya vaquería se comprometía el conde de Alaba Bela a cuidar gratuitamente, firmando como se recoge en el archivo de Santa María de Pamplona:
“Erit autem talis differncia inter Orti Lehoarriz et Açeari Umea et successores eorum, quod Orti Lehoarriz faciet tu lingua Navarrorum dicatur unamaizter et Açceari Umea faciet buruçzagui, quem voluerit”[2]. Traduce el analista José Moret (s. XVII): “Y será con esta diferencia entre Orti Lehoarriz y Aznar Umea, que Orti ponga, como se dice en la lengua de los navarros, un Maizter (Mayoral de Pastores en euskara) y Aznar Umea un Buruzagi (Mayoral de peones) a quien quisiere”. Por tanto hablar en nabarro era hablar en euskara.
Con Sancho VI el Sabio, el reino pasó a llamarse “reino de Nabarra” frente a “reino de Pamplona” anterior. “Nabarro” pasó de ser equivalente a “euskaldun” a ser la denominación nacional. Desde época franca se llamaba nabarros a los naturales del Reino de Pamplona (s. VIII), pero sólo a los que hablaban euskara (casi todos, no así en los de territorios baskones recuperados a los musulmanes), para, finalmente, con Sancho “el Sabio” llamar a todo el territorio Nabarra y nabarros a todos sus habitantes (sepan o no euskara), tal y como recogen grandes historiadores como Jimeno Jurio, Yaguas y Miranda o Ricardo Cierbide.
Poco después, en otro documento, se puede observar que el euskera o la “lingua navarrorum” no es sólo el idioma del pueblo, sino también el idioma de comunicación de su élite de gobernantes e incluso elevado a nivel internacional. En el laudo arbitral firmado en Londres y llamado “Division of Kingdons of Navarre and Spain” de 1177 entre el rey de Castilla Alfonso VIII y Sancho VI “el Sabio”, se dice, tal y como recoge Tomás Urzainqui en su libro “La Navarra Martítima”, que: “La lengua de la delegación nabarra es el euskara”. Al laudo de 1177 acudieron por Navarra Pedro de Artajona Obispo de Pamplona, 3 tenentes y 3 juristas, por tanto, de los más altos cargos del reino.
El historiador del rey de Castilla Alfonso VIII, Rodrigo Ximenez de Rada natural de Gares-Puente La Reina (finales del s. XII- principios del XIII), nos habla del vigor de la lengua nabarra: “También en la Navarra, llamada de otra manera cántabra, que comúnmente dezimos bascongada, la cual era su natural y materna lengua”.
La llegada al trono de Nabarra de reyes gascones y franceses (del siglo XIII en adelante), no parece que afectó al idioma nabarro en su uso social como veremos. Se podría pensar, sin embargo, que fue insuficiente su implantación como idioma administrativo cuando el latín va dejando paso a los idiomas romances, pero esto no parece atenerse a los hechos reales. Así, la utilización administrativa del euskera en el plano público se ve claramente en el Fuero General (equivalente a una Constitución moderna), vigente desde el siglo XIII, donde las diferentes pechas o impuestos tienen nombres en euskera que nos indican que el uso de esta lengua era la empleada en su recaudación por los funcionarios públicos del reino[3].
Es más, tal y como señala Tomás Urzainqui en su libro “Navarra, Estado europeo”: “El euskera lo hablaba como lengua principal la clase dirigente y no sólo la generalidad del pueblo, los altos cargos de la administración, los miembros del Consejo Real, de los Tribunales de Justicia, la Corte Mayor y audiencias reales, los vocales de la Cámara de Comptos, los escribanos reales o notarios”. Sigue en el citado libro Tomás Urzainqui: “Las cartas particulares que se cruzaron Zalba ya San Martín (en euskera), dos altos cargos en el gobierno del rey Carlos III El Noble, a principios del siglo XV, demuestra cual era la lengua empleada por la clase gobernante en el reino de Navarra, aunque los documentos oficiales o públicos estuvieran redactados en latín o lenguas romances”. Martín de San Martín era maestro de fianzas y secretario del rey, probablemente de la zona media. Matxin de Zalba era tesorero de la reina y secretario real, natural de Pamplona.
Desde el Imperio Romano se produjo una fuerte implantación como lengua escrita del latín en todo acto oficial, tanto en la administración como en la religión. Tras la caída del Imperio Romano Occidental se impuso en toda Europa la transmisión del latín como lengua de una elite frente al iletrado pueblo que no lo entendía. Pero en la Edad Media los romances euskaros, como lo eran el romance nabarro o el gascón-bearnés, fueron sustituyendo al latín en la administración dentro de nuestro reino. El euskera tuvo dificultades con la grafía al ser una lengua no latina -ni siquiera indoeuropea, siendo la única lengua nativa europea conservada-, pero no es una cuestión de relevancia, pues desde el siglo XVI es una lengua literaria, lo cual encaja con la cronología de los demás idiomas europeos no romances en esta cuestión.
La imprenta -empleada por primera vez en 1455 por Gutemberg-, llegó al País Vasco en 1489, pero hasta 1495 no se imprimió el primer libro en Pamplona cuando aún era libre. Su introducción y uso fue muy paulatino. En España, por ejemplo, la primera obra impresa fue “Sinodal de Aguilafuente” de 48 hojas del alemán Juan Párix de Heidelberg en 1472 en Segovia y el primer libro impreso en inglés fue “Recuyell of the Historyes of Troye”, elaborado en 1475.
Hasta entonces, casi todos los libros se publicaban en latín, después, gracias a la imprenta y el abaratamiento de costes que supuso (aunque en los primeros siglos seguían siendo muy caros), se pudo sacar la literatura de debajo de las sotanas. Pero todavía, por ejemplo, los filósofos Spinoza (Holanda 1632-77), Leibniz (Alemania 1646-76) o Hobbes (Inglaterra 1588-1679) y matemáticos y científicos como Copérnico (Polonia 1473-1543), Kepler (Alemania 1571-1630), Linneo (Suecia 1707-1778) o Newton (Inglaterra 1647-1727), escribieron sus obras en latín, pues consideraban sus lenguas vernáculas de plebeyos, irreductibles a las reglas gramaticales e inútiles para las ciencias. Así Inglaterra, por ejemplo, dejó de usar en sus tribunales el francés en 1362 por el inglés -durante la Guerra de los 100 años contra Francia-, hablado hasta entonces por el pueblo y menospreciado por su clase dirigente (cosa que no ocurrió en el reino de Nabarra).
Por tanto, la imprenta, la apertura de ideas del renacimiento y sobre todo la aparición del protestantismo que quería acercar la Biblia al Pueblo, hicieron que se empezara a escribir libros –sobre todo religiosos- en los idiomas no romances de los Pueblos con Estado propio, como era el caso euskera en la parte libre de su territorio, lo que se extendió después al resto de culturas minorizadas de la mano de la Contrarreforma de la Iglesia Católica (reacción tardía contra el protestantismo), como era el caso del euskera en la parte ocupada de la Nabarra peninsular.
El primer rey que tuvo Baja Navarra tras la invasión de todo su territorio peninsular fue el Albret o Labrit Enrique II “el sangüesino”, llamado así por haber nacido en esta villa: “Los Albret, señalaron que el primogénito sería criado en el idioma del reino de Navarra en la lengua de aquel (en euskera)”, Peio Esarte, historiador.
No es baladí observar que los primeros libros escritos en euskera sean dentro del reino de Nabarra que seguía libre en Baja Navarra y el Beárn, es decir, el Estado vasco o baskón amparó el nacimiento de la literatura vasca. Un bajo nabarro libre, el cura Bernard Etxepare escribió “Linguae vasconum primitiae”, primer libro escrito en euskera, que vio la luz en 1545 y que contó con la ayuda financiera del rey de Nabarra Enrique II “el sangüesino”. Los primeros libros impresos en ruso e irlandés datan de 1564 y en eslavo de 1587. En albanés en 1555.
En 1571 el cura labortano de Beraskoitz Joanes Leizarraga por mandato de la reina nabarra Juana III de Albert (hija de Enrique II y Margarita de Valois o “de Nabarra”), tradujo el Nuevo Testamento al euskera. Tampoco es baladí constatar que reina y cura eran protestantes (calvinistas hugonotes tras abjurar de la religión católica en 1559). La primera Biblia y libro en alemán, por ejemplo, es del año 1522 traducida del griego por Lutero, en realidad, como en el caso de Leizarraga, sólo tradujo el Nuevo Testamento. La primera Biblia al francés la mandó publicar pocos años antes Margarita de Valois hermana del rey de Francia Francisco I y reina de Nabarra al estar casada con Enrique II “el sangüesino”. Lo hizo desde su Corte en Nerán, cuna del renacimiento junto a Florencia según comentaba incluso el escritor William Shakespeare. Margarita “de Nabarra” fue la primera mujer renacentista.
El historiador por Cambridge y Oxford y gran conocedor de la época Jon Oria Oses (Lizarra-Estella 1931) comenta al respecto: “La obra de Detxepare prueba que el euskara, y no el francés o el español, era la lingua navarrorum para la corte humanística de Nerac (capital de Albret a donde habían tenido que huir los reyes de Nabarra tras la invasión de 1512, ciudad cortesana compartida con Pau en el Beárn), lo cual se corroborará de nuevo con la primera traducción a la lengua vernácula del Nuevo Testamento por Joanes Leizarraga durante el reinado de la hija de Margarita, Juana de Labrit.
Debe reconocerse que la impulsora del movimiento vasco dentro del Reino de Navarra fue Margarita, al atraer a multitud de humanistas a su Corte, ya que el movimiento renacentista no sólo promovió el retorno a las fuentes clásicas del arte y de la literatura europea, Grecia y Roma, sino también el desarrollo de las lenguas indígenas para expresarse creativamente; en nuestro caso fue el euskara, aunque se nos hayan perdido la mayoría de los manuscritos y textos”.
Aunque reducido al principio al campo religioso, la escuela de Sara (Lapurdi) supuso el primer movimiento literario importante y vital para el euskera en pleno siglo XVII. Los curas de Sara, Donibane Lohitzune (San Juan de Luz) y Ziburu, bajo el amparo que les daba el rey Enrique III “el bearnés” (nieto de Enrique II e hijo de Juana II), rey de Nabarra y después también Francia (donde era llamando “el nabarro”), se juntaban en un convento franciscano para criticarse mutuamente los trabajos que escribían antes de publicarlos, formando un círculo de autores que trabajó en estrecha colaboración. En torno a esta escuela, se agruparon hombres tan capaces como Pedro Agerre Azpilikueta “Axular”, autor de la obra cumbre en euskera “Gero” (1643), que tuvo que conseguir el permiso explícito de ejercer la labor sacerdotal de Enrique III de Nabarra por quedar su pueblo Urdax en la parte invadida por España en 1512, con el argumento por parte del rey de que el reducido reino era de todos los nabarros.
Etienne Materre, franciscano, francés y euskaldun-berri, escribió “Doctrina Cristiana” en 1617, primer libro en prosa en euskera y coincidiendo casi con la ocupación militar francesa de Luis XIII de las “Cortes” nabarras de Donapaleu y las bearnesas de Pau, que las integró por la fuerza en Francia, y que cortó de raíz y en breve plazo el euskera literario. Por tanto, la pérdida definitiva del reino de Nabarra provocó un parón de siglos en la publicación de libros en euskera, los cuales se pueden contar con los dedos de las manos frente al gran número y materias iniciales que abarcaron hasta libros científicos hoy perdidos (como el escrito por el zuberotarra Jackes Bela), lo que alejará al idioma nabarro del mundo literario y científico. Es más, durante la Revolución Francesa (1789), los 90 libros escritos hasta entonces en euskera fueron quemados y muchos no han podido ser recuperados.
Antes de la conquista del reino de Nabarra, la situación del euskera poco tenía que ver con la posterior omisión permanente o incluso desprecio de las clases dirigentes llegadas con el duque de Alba (hasta el presente) y sobre todo el constante ataque hacia la “lingua navarrorum”, sirva como resumen este entresacado al respecto de las zonas bilingües del reino nabarro del libro “El euskera en Navarra” del gran historiador de Artajona Jimeno Jurio: “Podemos afirmar que la Ribera de Alta Navarra, de Alaba y de Aragón limítrofe a éstas, pasaron por ciclos proto-vasco, vasco-céltico, vasco-latino, vasco-árabe y vasco-románico desde los siglos IX-X hasta nuestros días (los godos apenas tuvieron repercusión en el complejo idiomático de la comarca). En este último ciclo, el vasco-románico, también hay que hacer dos distinciones: un primer ciclo vasco-romance medieval marcado por el respecto y el mestizaje vasco romance navarro con mozárabe, y un segundo ciclo a partir del siglo XVI con la pérdida del reino navarro, donde el euskera, el idioma propiamente navarro, es menospreciado y apartado de la vida social por el idioma de conquistador: el castellano.”
La opinión de Julio Caro Baroja acerca de la frontera de los territorios de habla euskérica en la Edad Media es que es la misma que en el año 1587, siglo XVI en el que fue totalmente invadido el reino baskón de Nabarra en su territorio peninsular y donde comienza un nuevo retroceso del euskera. El historiador ronkalés Estornés Lasa en su libro “Lo que No nos enseñaron”, señalaba cómo en ese año 1587, según un documento de la Diócesis de Pamplona que se conserva en el Seminario de Vitoria y hecho público por Manuel Lekuona, que los pueblos que vivían en euskera en Alta Navarra eran 451 frente a los 58 romanzados. De éstos, la mayoría cuando no todos, en realidad eran bilingües. Así, el vicario de Sangüesa y Lumbier, el licenciado Lubián en el siglo XVI escribía significativamente: “no hay ningún lugar ni Ciudad nin villa en este Reyno en que no haya baskongados (en su significado histórico de vasco-parlantes o euskaldunes)”, incluido el Sur. El gipuzkoano e historiador del rey español Felipe II, el mondragonés Esteban de Garibay (s. XVII), llamó al euskera lengua navarra.
Es revelador de la presencia del euskara en el sur del reino de Nabarra el texto judicial de un pleito que en 1540 describe el comentario del agricultor Pedro Petillas sobre el veterinario zamorano que trabajaba en la capital Ribera (Tudela): “no se hablar ni entiende vascuence porque es natural castellano (…) por no entender suele buscar un intérprete y que en ello pasa trabajo y que le vendría muy bien saber hablar vascuence para recibir a los que va a su casa”, en ese mismo texto judicial se afirma que el euskara en la Ribera es “la lengua de la tierra”.
El político y ministro del interior del último Gobierno Vasco libre, Telésforo Monzón, sentenciaba: «Resulta ridículo e indignante oír hablar de que Nafarroa… ya vendrá, ya se incorporará, ya se sumará a las instituciones vascongadas. Nafarroa no tiene por qué venir a ninguna parte, ni incorporarse a nada, ni sumarse a nadie. A Nafarroa le corresponde estar y ser (Egon eta Izan). Nafarroa es Nafarroa. Nafarroa comienza en las playas del Cantábrico, que es el mar de Nafarroa. Nuestra lengua es la “Lingua Navarrorum”. El arrano beltza da sombra a todos los vascos de la tierra. Iruña es la capital de Euskal Herria entera. Una sola consigna suprema, un solo grito por encima de todos los otros: Gora Nafarroa Batua!».
“La cultura y folklore vascos están también en riesgo de desaparición. Si la región vasca continúa siendo un apéndice de España (Francia), es muy probable que se desvanezca completamente. ¿Cuál es la única fórmula que puede salvarlo? Un Estado vasco, en el que todas sus instituciones de autogobierno – la burocracia, el sistema educativo, los medios de comunicación – sean puestos a su servicio”. Hillel Halkin, THE JERUSALEM POST 10 Feb. 2005
Fuente : http://www.1512-2012.com/?p=4830